LUIS AGÜERO WAGNER- Afirman que el obispo Fernando Lugo cada día está más cerca de ser enjuiciado políticamente por incapaz para desempeñar sus funciones, como sucedió con el derrocado mandatario ecuatoriano Jaime Abdalá Bucaram Ortiz.
Una descripción del conocido analista político y editorialista de La Nación describe la actualidad política en Paraguay.
"La situación económica del país es lamentable, se avecina una crisis con aspecto de tsunami, nada hay preparado para enfrentarla y el equipo del gobierno es de lo más endeble" critica Vargas Peña.
"El obispo no ha tomado una sola medida para justificar sus promesas electorales ni nombrado a una sola persona adecuada para ocupar un cargo en el gabinete, y para colmo pretende ser reelegido".
"La versión callejera que lo definía como orate se va confirmando -la racionalidad no es una virtud de su familia- y pronto se confirmará la otra, que lo define como onagro, políticamente" acusa también Vargas Peña.
"Lugo ha demostrado en estos cinco meses que no sabe gobernar y que no comprende las necesidades de una sociedad muy vapuleada que está tratando de evadir la miseria a duras penas" concluye el analista.
Los rumores que hablan de destitución del clérigo-presidente se escuchan cada vez más insistentemente en el mundillo político paraguayo.
Hace unos días, el obispo en persona debió salir a defenderse, diciendo que no podrían derrocarlo porque cuenta con respaldo internacional, sobre todo lo de la embajada norteamericana. LAW
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Jaime Abdalá Bucaram Ortiz (nacido el 4 de febrero de 1952 en Guayaquil) es un político ecuatoriano. Presidente de la República (1996-1997) por un breve lapso, destituido por incapacidad mental. Es conocido popularmente por el epíteto de el Loco. En Ecuador, es popularmente conocido por su nombre de pila. Se hace llamar el loco que ama.
Su gobierno, que solo duró poco más de seis meses, adoptó el modelo económico neoliberal con un amplio programa de privatizaciones de empresas estatales. Se habla del establecimiento de una cleptocracia a nivel del estado. La excentricidad del entonces mandatario incluía conciertos privados con el grupo Los Iracundos, planes de contratar a Diego Maradona por un millón de dólares para jugar una noche en Barcelona de Guayaquil (equipo de fútbol del cual era hincha y presidente), y fiestas en la casa presidencial.
El estallido social no se hace esperar y el 5 de febrero de 1997 una serie de organizaciones sociales salen a las calles para, en una multitudinaria marcha en todas las ciudades del país, expresar su repudio a la naciente administración Bucaram.
El congreso de la nación, en consideración del estado de decadencia de la gestión pública, sumado al malestar generalizado, destituye al presidente Bucaram con el argumento de la incapacidad mental, sin examen médico alguno y con solo 44 votos que representaban una mayoría simple, sin tener las dos terceras partes que se requiere constitucionalmente para el efecto. Asume la presidencia interinamente la vicepresidenta Rosalía Arteaga, para dar paso al entonces Presidente del Congreso, Fabián Alarcón.
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