domingo, 30 de marzo de 2008

EEUU, James Cason y USAID: Titiriteros en Paraguay

(Luis Agüero Wagner)

El gobierno paraguayo denunció este viernes 28 de marzo que Estados Unidos busca presionarlo a través de las donaciones de USAID para que permita manejar desde Washington la identificación de los ciudadanos paraguayos, consintiendo la adjudicación de una licitación para la confección de documentos de identidad a una empresa norteamericana.

El nuevo atropello se produce en el marco de una herramienta de la embajada norteamericana para inficionar las instituciones paraguayas, que se disfraza de cooperación bilateral en un denominado “Plan Umbral”, y el gobierno del presidente Nicanor Duarte Frutos ha reaccionado planteando una formal denuncia a la administración de George W. Bush.
La denuncia se basa en las protestas de tres empresas (Compañía On Track Innovations Ltd (OTI), Cámara de Comercio Paraguayo-Americana, y Euro Invest Panamericana ) que fueron descalificadas en forma arbitraria y discrecional de las licitaciones, y se suma al creciente malestar entre las autoridades paraguayas con el embajador James Cason, conocido en varios países latinoamericanos por su irrefrenable afán intervencionista. Manejar el departamento de identificación de personas permitiría a Estados Unidos influenciar inclusive sobre los procesos electorales paraguayos, y definir las elecciones desde Washington.
Es común que Estados Unidos determine en Paraguay la utilización que se dará a sus supuestas donaciones, que en realidad son negociados entre sus agentes diplomáticos y empresas norteamericanas que son adjudicadas para realizar los supuestos aportes, dirigidos invariablemente a favorecer los intereses de Estados Unidos en Paraguay.
Una vez más, en este caso que involucra una licitación por unos seis millones de dólares, el gobierno de los EEUU estaría tratando de presionar al Estado paraguayo a través de su supuesta cooperación económica, para que se adecue a sus intereses políticos. El Poder Ejecutivo paraguayo, por su parte, se mostró decidido a defender su soberanía y su independencia en la decisión sobre sistema económico e ideología política con respecto al gobierno de los EEUU.
Como tantas otras veces, es también una empresa norteamericana la que maneja el proceso licitatorio, y las empresas marginadas hicieron pública una protesta donde afirman que USAID ha violado el pliego de bases y condiciones, y que adjudicación pretende hacerse a una empresa que manejará desde su base en Estados Unidos el código fuente y la base de datos sobre la población paraguaya. Con este modus operando la embajada norteamericana maneja varias instituciones vitales en los poderes del estado de Paraguay, y algunos programas como el de la lucha contra el narcotráfico se desarrollan bajo la atenta supervisión estadounidense, a pesar de que los aeropuertos paraguayos carecen de radares en funcionamiento desde hace más de quince años.
La denuncia contra USAID en Paraguay se suma a las recibidas en Bolivia por parte de Evo Morales, quien acusó en reiteradas oportunidades al embajador Philip Goldberg de utilizar a dicho organismo para intervenir y desestabilizar a su gobierno.
Esta nueva denuncia de ingerencia norteamericana se da a pocas semanas de las elecciones en Paraguay, donde el partido gobernante enfrentará una dura prueba ante una coalición que candidata a un obispo católico, apoyado por importantes referentes de su iglesia y consentido por la jerarquía del culto, y rodeado por organizaciones que reciben fuertes donaciones de la embajada norteamericana de Asunción. Se destaca entre estos grupos el Movimiento Tekojojá, principal grupo impulsor de la candidatura del Obispo Fernando Lugo, y que desvía hacia el electoralismo fuertes sumas recibidas de USAID a través de una ONG fantasma denominada Gestión Local.
Muchas otras organizaciones fantasmas que dicen defender derechos de las mujeres, los indígenas o de los niños abandonados también son subsidiadas por estos organismos de coacción imperialista, además de intervenir activamente como opositores en política partidaria en lugar de ocuparse de sus propios asuntos.
Otro estamento fuertemente identificado con los intereses norteamericanos en Paraguay es el periodístico, salpicado de reconocidos operadores de los intereses imperialistas y depositarios de fuertes sumas donadas por la National Endowment for Democracy para publicitar la cosmovisión del consenso de Washington.
La supuesta ayuda estadounidense al Paraguay cuenta con frondosos antecedentes en este sentido, desde tiempos de la Alianza para el progreso que impulsara el presidente Kennedy. Durante la longeva dictadura militar de Alfredo Stroessner, el respaldo en materia represiva se hizo patente desde un principio, facilitándose experimentados torturadores como el Coronel Robert K. Thierry, quien organizaría el aparato represivo del ministerio del interior. La inteligencia estadounidense contribuiría en forma decisiva para que el dictador supere todas sus crisis internas, especialmente después de la entrevista que sostuvieron en 1956 en Panamá Stroessner y el presidente norteamericano Dwight Eisenhower, donde este último obtuvo la promesa de que el Paraguay se convertiría en la fortaleza anticomunista del Cono Sur. Lo poco que la dictadura pudo hacer en materia de infraestructura, se debió a esta fuerte indentificación con los intereses de Washington en su enfrentamiento con Moscú.
En un telegrama enviado a Washington por la embajada norteamericana el 16 de mayo de 1956, se constataba que Stroessner informaba al embajador Ageton -y por extensión a Estados Unidos- acerca de los cambios que pensaba introducir en su gabinete, mucho antes que lo supieran sus más cercanos colaboradores o la opinión pública paraguaya.
La represión recibía generoso apoyo logístico a cambio de proclamarse pública y periódicamente rabiosamente anticomunista. Cuando no se trataba de servicios de inteligencia, donaciones al contado o adiestradores de represores, llegaba en forma de créditos adjudicados por instituciones financieras controladas por el gobierno norteamericano como la AID, el Export-Import Bank, el Inter-American Development Bank, el Internacional Monetary Found y el World Bank.
El epílogo de la guerra fría y el acercamiento del Paraguay a los gobiernos del MERCOSUR han hecho tomar distancia en los últimos años de aquellos carnales reracionamientos en tiempos de la dictadura, situación que la embajada norteamericana busca revertir financiando a la mayoría de los partidos opositores al gobierno y promoviendo la alternancia en el poder este 20 de abril.

Luis Agüero Wagner

miércoles, 26 de marzo de 2008

PARAGUAY. El perfecto Idiota Opositor

(Luis Agüero Wagner)

El celebrado escritor peruano (ex izquierdista-castrista, es decir, ex idiota según la conocida interpretación), Mario Vargas Llosa, recordaba divertido sobre su obra “Pantaleón y las visitadoras”- una deliciosa sátira sobre la vida sexual en el ejército peruano- que un militar de la amazonia peruana declaró en una oportunidad que el libro en cuestión no mencionaba ni la milésima parte de lo que realmente sucedía en dichos cuarteles.



Algo similar podríamos decir sobre las idioteces que describen su hijo Alvaro junto a Plinio Apuleyo y Carlos Alberto Montaner en su libro humorístico “El Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano” y en su segunda parte “El regreso del idiota”, donde se omiten sinnúmero de categorías con las que la oposición paraguaya enriquece la biodiversidad de la idiotez en el sub continente.
Tanto es así que personalmente, no sé qué sería del oficialismo nativo sin esta oposición, que brilla por su capacidad para defender los valores y el modo de vida de los colorados, mejor de lo que ellos se defienden a sí mismos. Parecerían encontrar verdadero deleite masoquista en la auto anulación y auto flagelación, alcanzando grados de perversión inimaginables para el mismo Sacher von Masoch.
Decía Voltaire que la idiotez es una enfermedad extraordinaria porque no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás, sentencia cuya condena cumplimos los paraguayos a través de nuestra oposición.
Primero fueron los pactos opositores con el dictador Stroessner para constituir un parlamento de fachada, con miras a la construcción de la represa hidroeléctrica de Itaipú, que hoy es el eje de la campaña de los mismos legitimadores del tratado –los políticos del partido Liberal-. Con su presencia en el parlamento títere montado por el régimen militar, nuestros astutos opositores permitieron al dictador acceder a una lluvia de créditos con la cual consolidó su poder.
En una segunda etapa, la misma oposición aceptó las dádivas que le ofrecía el general Andrés Rodríguez, narcotraficante de fama mundial que por indicaciones de la embajada norteamericana derrocó a su consuegro Stroessner, a cambio de participar de una presunta “transición democrática” que a casi dos décadas sigue sin definirse si va camino a la democracia o la dictadura.
Luego surgió la brillante idea de un pacto de gobernabilidad entre el presidente Wasmosy y el líder opositor Domingo Laíno, que acabó en un deshonroso reparto de responsabilidades y altos salarios como si fueran un botín de guerra, convirtiendo la democracia paraguaya en algo demasiado parecido al puntofijismo venezolano.
Más adelante la oposición se unió al gabinete del presidente Luis Angel González Macchi, un ebrio consuetudinario cuya administración alcanzó desastrosos niveles de corrupción, con la invalorable ayuda del Partido Liberal y el Encuentro Nacional, que actuaron como desahuciadas manadas depredadoras cuando tuvieron oportunidad de gobernar. Aunque cueste creerlo, estos partidos hoy piensan que postulando a un cura borrarán de la memoria ciudadana tales desmanes.
Finalmente, cuando se vislumbraba el fin de la tragedia opositora paraguaya, con la desaparición política de esta pléyade de parásitos, se aferraron a la sotana de un obispo jubilado especulando con el prestigio católico entre las mayorías ignorantes, como última tentativa de una victoria imposible.
Pero una oposición unida por la misma causa era algo demasiado bueno para durar, sobre todo en Paraguay.
A sus más vitales aliados, los seguidores del empresario Pedro Fadul y el militar retirado Lino César Oviedo, unos oportunistas cadáveres políticos aglutinados en torno al obispo los expulsaron de la alianza opositora, con la coartada de su filiación de derechas, aunque en realidad estaban aterrorizados ante la inminente derrota de su preferido en una interna opositora. Para lograr la unidad total, el candidato de la oposición necesitaba imperiosamente legitimarse a través de elecciones y votos.
Finalmente, sin competencia, legitimaron la candidatura del religioso en una lista única que votaron poco más de mil electores.
Desgraciadamente, hoy este candidato ha ahuyentado a los financistas del Partido Liberal al estilo somocista de Paraguay, su principal soporte, con su retórica “izquierdista” que aflora ocasionalmente a pesar de ser conocido que está rodeado por neoliberales, beneficiarios del complejo IAF-NED-USAID, su entramado prebendario en la sociedad paraguaya y sus medios de comunicación con encuestadores incluídos.
Lo peor del caso es que los últimos sondeos dan ya un empate técnico del obispo con la candidata oficialista Blanca Ovelar, lo que posiciona a los colorados como para retener con facilidad el poder, ya que los grupos opositores están muy lejos de equiparar al oficialismo en organización, capacidad de movilización y recursos.
Para hacerse una idea de lo que significa el aparato del partido colorado (una versión sudamericana del PRI, que lleva seis décadas gobernando), los analistas más optimistas estiman que se necesita una ventaja superior a los diez puntos en los sondeos para competir con chance frente a él.
Según el filósofo Fernando Savater, la palabra Idiota proviene del griego idiotés, utilizado para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás. Desafortunadamente para nuestro trágico país, la acepción griega se ha revertido tanto en Paraguay al punto que los perfectos idiotas no sólo se han metido en la política, sino que hoy se han apoderado de ella y en grado superlativo de la oposición. Luis Agüero Wagner

martes, 25 de marzo de 2008

PARAGUAY. ESCALADA DE VIOLENCIA MACHISTA

PARAGUAY. Escalada de violencia machista
(Luis Agüero Wagner)

Hace más de cincuenta años, Virginia Woolf escribió en un ensayo que si un marciano visitara la tierra y se formara idea de ella con la sola lectura de los diarios, pensaría que se trata de un planeta habitado únicamente por hombres. Si la nave espacial de este personaje extraterrestre tuviera la desgracia de posarse hoy en Paraguay, y quisiera informarse sobre donde fue a parar leyendo el diario ABC color de Aldo Zucolillo, no sólo pensaría que llegó a un planeta exclusivamente habitado por hombres, sino además que los propietarios de medios se encuentran aún en la época de las cavernas.


Un recientemente aparecido decálogo de periodismo no sexista -violado en su totalidad por la prensa paraguaya-especifica que la violencia de género es un delito -en tanto y en cuanto constituye una conducta antijurídica que debe ser prevenida y sancionada-, un problema social, un atentado contra el derecho a la vida, la dignidad, la integración física y psíquica de las mujeres y una cuestión concerniente a la defensa de los derechos humanos. Desafortunadamente para las paraguayas, este último es un tema que nunca inquietó demasiado al propietario del diario ABC color. Basta remitirse a los editoriales donde criticaba la promoción de estos derechos por la administración norteamericana de Jimmy Carter, afirmando que al presidente de Estados Unidos le era muy fácil pontificar lejos del problema cuando hablaba de violaciones a los derechos humanos en Argentina durante el Proceso de Reorganización Nacional que encabezaba Videla.
Hoy este mismo personaje que en tiempos del dictador Alfredo Stroessner entregaba donaciones de fuertes sumas al responsable del centro de detenciones y torturas de la policía política, pretende designar a los referentes del progresismo paraguayo, y engatusar a las fuerzas renovadoras en la política latinoamericana para conservar su privilegiada posición en la sociedad paraguaya.
Todo el fuego de la artillería opositora apoyada por esta prensa se centra en la supuesta pusilanimidad de las candidaturas femeninas, a las que se presenta como marionetas en manos de perversos titiriteros, fortaleciendo la fuerte visión machista imperante en Paraguay por siglos. En un reciente programa televisivo la violencia verbal contra las mujeres estuvo a la orden del día cuando la candidata del mayoritario partido colorado a la presidencia de la república, Blanca Ovelar, fue acusada insistentemente de carecer de autonomía moral e intelectual por sus contendientes electorales con vistas a los comicios paraguayos del 20 de abril.
En lo que constituye un verdadero machismo extremo, la candidata fue atacada por un candidato de corta estatura incluso por ser una mujer demasiado alta.
Los adversarios de la primera mujer con serias posibilidades de acceder a la presidencia de la república en la historia paraguaya, un conglomerado de eternos perdedores que al borde de la muerte política fueron rescatados por el obispo suspendido, toman prestado el prestigio católico entre las masas ignorantes para postularse como “el cambio” y se articulan con desesperación en los delirantes intereses de los empresarios de la comunicación, que han visto sus miserias desnudas con la llegada a la presidencia del Paraguay de un antiguo periodista que los conoce en profundidad.
Fernando Lugo, candidato que se autopostula como progresista a pesar de ser un obispo jubilado y estar rodeado de politiqueros en los umbrales de la desaparición política que además de conservadores son corruptos, o referentes que financian su actividad política con donaciones de George W. Bush y otros gobiernos retardatarios, en verdad tiene nefastos antecedentes en materia de consentir la violencia machista.
Cuando la empresaria Cecilia Cubas fue secuestrada durante el año 2004, la prensa consultó sobre la suerte de la joven al presunto candidato “progresista” y éste contestó con indiferencia, manifestando fastidio por el excesivo destaque que la prensa daba al secuestro de la mujer, que acabaría en macabro feminicidio. Poco después, fue encontrado el cadáver de la joven en una fosa, maniatada y con signos de haber muerto asfixiada en el lugar.
Hace pocas semanas la madre de la víctima del horrendo asesinato hizo un conmovedor llamado a las paraguayas a no votar por un candidato que dio muestra de semejante insensibilidad ante la violencia de género, y rechazó el pedido de disculpas del obispo retirado.
Los actuales ataques se centran en la supuesta dependencia que tendría la candidata Blanca Ovelar del partido más popular de Paraguay con respecto a sus cofrades del sexo opuesto, o los antecedentes de su partido en función de gobierno.
Olvidan estos teóricos de la misoginia que con todos los antecesores del mismo signo político de Blanca (partido colorado) los más recalcitrantes críticos fueron los que más preponderante papel desempeñaron en la administración pública a manera de cogobierno. Y aunque duela admitirlo, cuando más pluralista fueron los gobiernos colorados y mayor espacio cedieron a los opositores, más desafortunadas fueron las gestiones.
En su obra “La servidumbre de la mujer” el filósofo John Stuart Mill abordó en profundidad la visión de la mujer de su propia situación, en gran parte inducida por los mismos intereses machistas que buscan marginarla de la política. Todos los objetos de la ambición social en general, una mujer sólo podía buscarlos y obtenerlos a través del marido.
Los referentes del “cambio” y el “progresismo” vestido de sotana han hecho notar que este pensamiento está plenamente vigente en el Paraguay del siglo XXI, surrealista paraje latinoamericano que vive en estos días su más delirante campaña proselitista.


Luis Agüero Wagner

domingo, 23 de marzo de 2008

NOTICIAS DE UN SECUESTRO

DOMINGO 23 DE MARZO DE 2008
NOTICIAS DE UN SECUESTRO
(Luis Agüero Wagner)

Noticia de un secuestro es un relato basado en hechos reales del celebrado autor colombiano Gabriel García Márquez, publicado en 1996, donde el premio Nóbel de literatura aborda el tema del narcoterrorismo colombiano y la privación ilegal de libertad de personajes prominentes de Colombia.
La narración comienza con el rapto de Maruja Pachón y Beatriz Villamizar de Guerrero la tarde del 7 de noviembre de 1990. La imaginería popular sostiene que Maruja fue raptada por ser hermana de Gloria Pachón, viuda del fundador del Nuevo Liberalismo Luis Carlos Galán, del mismo modo que el secuestro de Ingrid Betancourt se atribuye a las altas funciones que desempeñara su padre en el gobierno dictatorial de Gustavo Rojas Pinilla. El libro examina una serie de secuestros relacionados entre si: el acaecido del 30 de agosto de 1990, cuando Diana Turbay, directora del programa de noticias Criptón y la revista Hoy x Hoy, fue secuestrada junto a otros cuatro miembros de su noticiero. Entre ellos se contaban Azucena Liévano, el escritor Juan Vitta, los operadores de cámaras Richard Becerra y Orlando Acevedo. Diana es hija del ex presidente Colombiano y líder del Partido Liberal Julio César Turbay. Los secuestros de Marina Montoya y el Redactor en jefe del periódico El Tiempo Francisco "Pacho" Santos el 18 septiembre de 1990, también son relatados en el libro.
Después del secuestro, los familiares son informados por la policía y siguiendo la noticia por radio y televisión. Alberto Villamizar, político muy conocido, es esposo de Maruja y hermano de Beatriz y no escatimará recursos para lograr la liberación de las víctimas. Para lograr la liberación con vida, negocia con el presidente Gaviria y el Departamento Administrativo de Seguridad para que no actúen sin consultarle antes de cualquier acción. En la trama se entrelazan varios grupos que tienen en común masacres y lealtades diversas: la banda del narcotraficante Pablo Escobar, las autodefensas unidas de Colombia, el Ejército de Liberación Nacional y por supuesto, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Finalmente, los secuestrados acaban siendo liberados merced a las negociaciones entre altos referentes de los grupos interesados.
Un secuestro de similares características acaeció en Paraguay cuando Cecilia Cubas, la hija del ex presidente Raúl Cubas, fue emboscada por un comando paramilitar a pocos metros de su residencia, en las afueras de la capital paraguaya en septiembre del año 2004. A diferencia de lo que sucede en el relato de García Márquez, el epílogo del secuestro paraguayo acabó siendo menos afortunado. Unos meses después, a mediados de febrero del 2005, fue hallado el cadáver de Cecilia en una fosa de un aguantadero, en una localidad suburbana próxima a Asunción. El hallazgo del cadáver de la secuestrada, una elegante empresaria de 32 años enterrada viva con crueldad por sus captores, conmocionó a la sociedad paraguaya.
Las versiones oficiales difundidas entonces señalaron al grupo de izquierda radical Patria Libre como responsable del plagio y asesinato, versión siempre desmentida por la organización a pesar de su fluido relacionamiento nunca negado con las FARC, y su manifiesta aprobación de los métodos violentos contra la opresión implícita en ellos.
También citan un e-mail que el canciller de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Granda Escobar, envió el 12 de julio de 2004 (dos meses antes del plagio) a otro líder del grupo guerrillero, revela el plan para secuestrar a Cecilia Cubas. En el mensaje habla del rescate inicial de cinco millones de dólares y de la logística que el grupo (Partido Patria Libre) tenía para guardar por seis meses a la víctima. Sin embargo, aclara que se necesitaba de un negociador.
Varios de los integrantes de la presunta banda de secuestradores habían sido alumnos del seminario de San Pedro dirigido por el obispo Fernando Lugo, hoy candidato a la presidencia del Paraguay, antes que dicho centro educativo sea clausurado por las altas jerarquías eclesiásticas notoriamente disconformes con el cariz de los acontecimientos. Durante el secuestro de Cecilia, el hoy obispo-candidato Fernando Lugo fue consultado por la prensa sobre los sucesos, manifestando una enigmática indiferencia y desviando el tema hacia las tensiones sociales del campesinado paraguayo, afirmando que todos los días mueren hijos de indigentes campesinos sin que nadie se escandalice.
Hace poco el obispo incluso pidió perdón a la familia afectada por el cruel asesinato por sus declaraciones en aquella oportunidad, pero la madre de Cecilia retrucó acusándole de hipócrita que sólo buscaba resarcirse de sus desaciertos por encontrarse en campaña electoral.
Últimamente Lugo y su entorno han venido desmintiendo con cinismo tanto la ayuda económica que reciben las organizaciones que lo apoyan de USAID y otros organismos manejados por el embajador de Estados Unidos en Paraguay, mister James Cason, como sus vínculos con el chavismo venezolano, a pesar de haberse presentado como una corriente adscripta al socialismo del siglo XXI para ganar notoriedad, y tener a sus principales impulsores y propagandistas en los círculos bolivarianos de Latinoamérica.
En la misma venezuela bolivariana, cuenta con propagandistas cercanos al gobierno de Chávez como Joel Cazal, el mismo que presentara en Cuba como un gran revolucionario al delator e informante Dionisio Olazar ante el comandante Fidel Castro. Es normal que estos supuestos socialistas e izquierdistas infiltren así a los movimientos, valiéndose muchas veces de la desinformación para obtener solidaridad cubana o venezolana con agentes que responden a la embajada norteamericana, contribuyendo así a fortalecer el esquema imperialista.
Durante su reciente visita a Buenos Aires, los gestores de su acceso a la casa Rosada y su entrevista con la presidenta argentina fueron precisamente referentes de estos círculos relacionados a Hugo Chávez, entre ellos Víctor Santa María, líder kichnerista del SUTHER (Sindicato de Porteros), un viejo sindicalista del peronismo, y Sergio Shocklender, abogado de Universidad Madres que precisamente defiende a los seis paraguayos detenidos en un penal de Marcos Paz por el caso de la hija del ex-presidente Cecilia Cubas, y que maneja los fondos que provienen del Circulo Bolivariano de Venezuela en Argentina, además de viajar con frecuencia a Colombia. La organización Patria Libre de Paraguay presunta encargada del secuestro de Cecilia Cubas, es la misma colateral que dirige Jorge "Huevo Cevallos" funcionario en el Ministerio de Desarrollo Social de Argentina.
También aparece como propulsor del obispo en estos ambientes porteños Patricio Echegaray, del partido comunista argentino, a quien se lo ve en varias fotografías departiendo alegremente como el recientemente asesinado número 2 de las FARC, Raúl Reyes.
Otros movimientos relacionados con Fernando Lugo en Buenos Aires son el Movimiento Libres del Sur, cuyos dirigentes responden al Circulo Bolivariano de Venezuela (se manifiestan a favor de los campesinos y del MOCASE), peronistas Kirchneristas como Hugo Yasky de la CTA y el Frente para la Victoria de Carlos Benítez, un peronista que responde al kichnerismo de Diego Kravetz y algunos diputados nacionales como Miguel Bonasso relacionado con el canal venezolano Telesur.
También trabajan a favor de Lugo intelectuales dependientes de las dádivas de Venezuela como Emir Sader y
Nestor Kohan, un periodista dedicado a temas del Medio Oriente que suele firmar artículos sobre Ciudad del Este sin haber viajado jamás a la triple frontera, ambos como tantos otros, probablemente buscando ampliar influencias en el Foro de Porto Alegre.
Sin pretender emitir un juicio inapelable sobre la culpabilidad de los acusados por el secuestro, si algo podemos sacar en claro es que la manía de inventar mentiras que no pueden sostener por mucho tiempo se ha vuelto una costumbre en algunos referentes de la Alianza Patriótica para el cambio, que postula al obispo Fernando Lugo, un candidato que debería estar inhabilitado si viviéramos en un país en serio y se cumplieran las leyes fundamentales y la constitución. Primero fue el engaño de presentarse como socialistas del siglo XXI de la línea de Chávez, Morales y Castro, luego teólogos de la liberación abrazados con el embajador de George W. Bush e
importadores de perfumes que adoran el neoliberalismo y agentes del fondo monetario internacional como Dionisio Borda, para acabar negando tres veces hasta a la propia madre antes que cante el gallo.
Hace pocos días fue el turno de referentes del PMas y Tekojoja, que calificaron a la detenida por secuestro Carmen Villalba de enajenada mental y vendida al oficialismo colorado, por un discurso sencillamente acorde a la izquierda latinoamericana cuya acción se vio muchas veces compelida por las circunstancias a desbordar el legalismo y el sistema para quebrar el status quo, como en Nicaragua o Cuba.
Elocuente muestra de solidaridad de compañeros de causa en la “lucha” revolucionaria que corresponde ciertamente con el individualismo capitalista de quienes cuentan con el favor de la prensa adicta a la embajada norteamericana y el apoyo de los dólares Washington para su lucha contra el imperialismo, como nuestros conocidos demonios del Obispo.

Luis Agüero Wagner

viernes, 21 de marzo de 2008

ORIGEN DEMONÍACO DE LA CANDIDATURA DIVINA

EL ORIGEN DEMONÍACO DE LA CANDIDATURA DIVINA
(Luis Agüero Wagner)

En “El Candor del Padre Brown” decía Gilbert K. Chesterton que es inútil que un hombre lea su Biblia si no lee al mismo tiempo la Biblia de los demás, un consejo que hubiera sido muy útil a los fundamentalistas seudo-religiosos que impusieron la candidatura del obispo Fernando Lugo a la presidencia del Paraguay pasando por encima de la constitución nacional, y sin ninguna legitimación. Para hacerse una idea, el 20 de abril se enfrentará el obispo, legitimado por los 1,200 participantes demócrata-cristianos que sufragaron por su lista única, con la candidata vencedora de las internas coloradas Blanca Ovelar que orilló los 400,000 votantes dentro de su partido.
Gran parte del liderazgo mesiánico que hoy se enfrenta al partido gobernante del Paraguay se le debe al principal financista de la oposición paraguaya, donaciones de USAID a ONGs mediante, el embajador James Cason, a quien se le unió en la campaña a favor del obispo jubilado el auto designado vice-protector del Paraguay, el derechista gobernador del estado de Paraná Roberto Requiao. Para imponer esta candidatura tan bien apadrinada, las fuerzas vivas se valieron de la peor escoria de la politiquería paraguaya, que hoy no aparecen ni por casualidad en las encuestas a pesar de que constantemente intentan convencernos que al candidato divino lo eligió “el pueblo”.
Que el Paraguay necesita de cambios políticos y económicos estructurales, que puedan generar una nueva sociedad es algo que dentro de los opositores está fuera de discusión, e incluso muchos colorados comparten ese pensamiento. Sin embargo, muchos pretenden vivir de la nostalgia sin esperanza, porque como dice el pensador, la esperanza exige audacia y la nostalgia no exige nada. Es evidente que no se construirá un nuevo país con nostálgicos hombres –escombros como los sepultureros de la concertación opositora paraguaya que dividieron en cuatro fragmentos a la oposición, pariendo una candidatura bendecida por Dios que paradójicamente tuvo un origen satánico.
Encabezando la lista de endemoniados, tenemos al “coherente” senador Carlos Filizzola Pallarés, proveedor de fondos brasileros para la campaña oficialista por las internas coloradas de febrero del 2006, demandado por prestación de alimentos por la madre de sus hijos, con funestos antecedentes de haber dilapidado el erario público con depósitos en financieras fantasmas durante su administración municipal. En segundo lugar, aparecen los personeros del Encuentro Nacional, representantes políticos de falsos y fracasados empresarios incapaces de sembrar una hectárea de algodón sin solicitar subsidios al estado, ni de realizar la más miserable inversión sin créditos obtenidos con el beneplácito del gobierno. Y como si no bastase todo eso, incondicionales lacayos del gobierno de Gonzalez Macchi, durante el cual se lanzaron sobre el erario público como una desahuciada manada depredadora.
El principal candidato de dicha corriente, Emilio Camacho, no hace mucho utilizando una camioneta del Parlamento para hacer proselitismo, atropelló a transeúntes a los que dejó tendidos sin vida a la vera del camino.
Mas atrás en la fila aparece el grupo que se encuentra al frente del PRF (Partido Revolucionario Febrerista) que ya en las elecciones del año 2003 subastara la candidatura de Diputado a un prófugo de la justicia.. Demás está decir que nadie se considera en el febrerismo representado por estos personajes, verdaderos delincuentes impunes, que debes dos camionetas a la agrupación y dieron su aval al represor Juan Manuel Morales, ex operativo de la policía política, para cobrar en forma irregular un subsidio del estado a su partido. El supuesto titular de la agupación, Nils Candia, fue nota no hace mucho por su expulsión de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, luego de forzar cerraduras del local de dicho órgano para robar documentos que le comprometían en dilapidación indebida de fondos.
Otro de los aliados electorales del Obispo, el Partido Demócrata Cristiano, adolece de raíces que condicionan el crecimiento contrapuestas al socialismo democrático y anti-imperialismo de sus aliados. El titular de este pequeño partido, Gerardo Rolón Pose, es acusado por sus correligionarios de haber enajenado la sede partidaria para no cumplir con las leyes laborales, que le obligaban a pagar una fuerte suma de indemnización a la familia de una recepcionista del partido asesinada en su lugar de trabajo.
Aunque este grupo solo constituya una caterva de autoproclamados representantes de partidos fantasmas y extintos, todos ellos pretendieron representar a las grandes masas ciudadanas de la república cuando digitaron la candidatura del obispo. Podrían alegar razones místicas, de resonancia espiritual, esotéricas o de otra índole para tanta responsabilidad, si sus presidentes no se hubieran autodesignado de manera ilegal en sus respectivos cargos o no hubieran creado en su propia imaginación sus partidos sólo para convertirse a sí mismos en presidentes y único miembro de una agrupación fantasma.
Todos ellos se encontraban a punto de caer en la intrascendencia política cuando apareció en la escena política el candidato de Dios, un improvisado ex religioso manejado por los intereses del dueño del principal diario que lo apoya, el empresario Aldo Zucolillo, y que se presta para todo y para todos, sin distinción de coeficiente intelectual ni catadura moral. Cuando otros referentes de la oposición exigieron una votación para definir la candidatura de la concertación opositora, desesperados cerraron filas en torno al obispo viendo inminente su desaparición política si surgía otro candidato con mayor cantidad de votos.

La mayoría de estos honorables tribunos, valga la ocasión repetirlo, deben buena parte de su notoriedad a la misma prensa ultraderechista (léase ABC color) que defendió a Videla, Pinochet, Stroessner, y trató por meses de convencer a sus lectores que el vicepresidente Luis María Argaña ya estaba muerto antes de su asesinato en marzo de 1999, sólo para exculpar al incriminado cuñado del dueño del diario que a la sazón participó en el asesinato de Orlando Letelier en la década de 1970.
Otros grupos que apoyan al candidato de Dios se han graduado de farsantes con honores al postularse como referentes de la izquierda siendo en realidad empleados de la embajada norteamericana de Asunción.

Entre ellos se encuentra el "Movimiento Popular Tekojoja", un grupo financiado a través de donaciones de USAID a una ONG denominada Gestión Local. A la especie de este peculiar izquierdismo regado por dólares de la embajada norteamericana también pertenece el PMas, un pequeño grupo que recibe dólares a través de la ONG conocida como “Casa de la Juventud”.
En el 2004 la susodicha “Casa de la Juventud” había recibido 127.000 dólares de la Inter American Foundation (IAF), por dos años, supuestamente para "proporcionar apoyo institucional, educativo y técnico a organizaciones para jóvenes. La donación de la IAF teóricamente apoyaría la participación de los jóvenes en audiencias públicas, fortalecería sus destrezas para la búsqueda del consenso y financiaría el diseño de campañas públicas de información y otorgamiento de pequeñas donaciones a jóvenes paraguayos de aproximadamente 10 localidades. "La Casa" supuestamentebeneficiaría a cerca de 4.200 jóvenes de vecindarios de bajos ingresos.
Sin embargo, súbitamente,sus referentes principales -Rocío Casco y Karina Rodríguez.- en lugar de atender esos asuntos,se zambulleron en el proselitismo municipal y realizaron una ruidosa campaña con costosos afiches y onerosos avisos publicitarios en la Televisión local, logrando hacerse de un curul en la Junta Municipal de Asunción, luego de las elecciones de Noviembre de 2006.
Para conocer mejor el origen del dinero invertido en la promoción política de estos grandes enemigos del imperialismo, viene al caso aclarar que la Fundación Interamericana (IAF-The Inter-American Foundation) esuna agencia de cooperación internacional del Gobierno de los Estados Unidos, fundada en 1969, apoya proyectos de desarrollo creativos, sustentables y participativos propuestos por grupos de iniciativas de ciudadanos en América Latina y el Caribe. La Fundación Interamericana está gobernada por un Consejo Directivo integrado por nueve miembros designados por el Presidente de EEUU (hoy el vilipendiado George W. Bush) y ratificados por el Senado de los EEUU (hasta hace poco controlado por halcones republicanos partidarios de las leyes antiterroristas, las masacres de Irak y Afganistán, los bloqueos a Cuba, etc.). Dirigentes del mismo grupo “izquierdista, revolucionario y anti-imperialista” como Camilo Soares y Richard Ferreira, habían asistido por su parte a la Segunda Asamblea del Movimiento Mundial por la Democracia, organizada por la “filantrópica” entidad norteamericana National Endowment for Democracy (enemiga declarada de los gobiernos izquierdistas-revolucionarios del sub continente y financista de la propaganda imperialista) , y realizada en la ciudad de São Paulo, Brasil, en noviembre del año 2000.
La facilidad con que aceptan dólares procedentes de Washington estos grandes revolucionarios que rodean al obispo Fernando Lugo, da la pauta de la catadura moral de un candidato que se presentó como un teólogo de la liberación tercermundista buscando ganar notoriedad, para hoy acabar rodeado por los principales exponentes del neoliberalismo en Paraguay como Alfredo Jaegli o Carlos Mateo Balmelli, notorios colaboradores del ex dictador Stroessner como Luis Aníbal Schupp, renegados seguidores del general Lino Oviedo como Max Narváez, un reconocido agente del Fondo Monetario Internacional y ex ministro de su archienemigo Nicanor Duarte Frutos, el izquierdista arrepentido Dionisio Borda.
Queda como consuelo una frase del escritor Robert Penn Warren, quien decía que en política del mal debe engendrarse a alguna manera el bien, porque es lo único que hay para engendrarlo.
Luis Agüero Wagner

miércoles, 19 de marzo de 2008

EL DOLOR PARAGUAYO Y LA DEMOCRACIA PUNTOFIJISTA



EL DOLOR PARAGUAYO Y LA DEMOCRACIA PUNTOFIJISTA
por LUIS AGÜERO WAGNER Wednesday, Mar. 19, 2008 at 8:29 PM
lautaro_l@hotmail.com 441208 Tacuary 783

El primer crédito de nuestra historia llegó al Paraguay cuando aún humeaban los campos de batalla de la guerra contra la alianza anglo-brasileño-mitrista de 1865, y sus hordas aún no terminaban de saquear al país reducido a la devastación moral y material.

Era la primera transición democrática de la historia paraguaya, tutelada por las tropas brasileñas de ocupación de cuyo favor dependían los políticos para hacer carrera.
Aquella primera deuda de 3 millones de libras esterlinas contraída con la Baring Brothers (1871-72) significó la inauguración de los delitos de enriquecimiento ilícito, corrupción e impunidad en Paraguay. De los tres millones solo llegaron a Paraguay 403 mil.
La mora en el servicio de los fraudulentos créditos facilitó la transferencia del ferrocarril del estado y 500 leguas cuadradas de tierras públicas a una corporación de tenedores de bonos extranjeros de Londres.
Estos negocios desastrosos de una dirigencia desmoralizada por la derrota y despojada de responsabilidad dieron origen al latifundio: sobresalió en este rubro La Industrial Paraguaya SA. Los esclavistas, que murieron impunes, tienen nombres y apellidos todavía conocidos: Bernardino Caballero, Patricio Escobar, Juan Bautista Gaona, todos ellos importantes caudillos políticos del liberalismo impuesto por los ejércitos de ocupación para servir a intereses subimperiales de Argentina y Brasil.
Los ingleses que se adueñaron del ferrocarril nacional pasaron a convertirse en los hombres más influyentes del Paraguay, superando incluso a los ministros y al presidente de la república. La corrupción a gran escala se adueñó del manejo del tesoro público; el cónsul inglés informaba a principios del siglo XX que robar al estado no se consideraba en Paraguay como robo.
Uno de los alegatos más desgarradores de la miseria en que se debatían los paraguayos de aquel tiempo es el testimonio del anarquista español Rafael Barret, quien vivió en el Paraguay en la primera década del siglo XX y escribió una serie de artículos recogidos en un volumen titulado “El Dolor paraguayo”.
Aunque algunos intentan presentarnos aquella etapa de la historia paraguaya como de apertura democrática, lo cierto es que entre 1870 y la dictadura de Stroessner, en una sola oportunidad hubo dos candidatos que se enfrentaron en elecciones presidenciales. Desde 1904 hasta 1924 el Partido Liberal, que hoy postula a la presidencia al obispo Fernando Lugo, sacrificó al Paraguay 17 presidentes, cuando de acuerdo a la Constitución vigente no deberían haber sido más de cinco. Uno de los estadistas que más elogian por lucidez y honestidad los historiadores, Manuel Gondra, no despertaba la misma admiración entre los seguidores del partido Liberal, dado que fue presidente de la república dos veces (en 1910 y 1920) y las dos veces fue derribado a cañonazos por los propios liberales. Huelga comentar que no estamos hablando de una sólida institucionalidad democrática en una etapa semejante.
Dado que en gesto loable desde todo punto de vista, el estado paraguayo viene indemnizando a las víctimas de la dictadura, debemos entender por lo tanto que “dictadura” es la forma de gobierno que se aplicó en Paraguay en el lapso de tiempo comprendido entre el 15 de mayo de 1811 y el 3 de febrero de 1989. Minutos más, minutos menos.
Desafortunadamente en este país donde la primera víctima de la democracia ha sido la economía, el resarcimiento no alcanza a las víctimas de la actual transición democrática, objeto de una injusta discriminación por parte del Defensor del pueblo, la Comisión de Verdad y Justicia y el Ministerio de Hacienda. Los descalabros económicos se agudizaron, ciertamente, a partir del “pacto de gobernabilidad” con el cual el Partido Liberal ocupó importantes posiciones en la administración del estado, a modo de solapado cogobierno puntofijista a partir de 1993, en que dieron sustento político al presidente Juan Carlos Wasmosy a cambio de prebendas.
El resultado del “aporte” del Partido Liberal al gobierno de Wasmosy no se hizo esperar. Entre las víctimas del pacto puntofijista podríamos mencionar a los mismos accionistas de Bancopar como Antonio Sacarello o Ricardo Carrasco (cuñado del “exitoso empresario” Juan Carlos Wasmosy), cuyo banco acabó intervenido entre otros motivos, por la deuda impaga de 19.000 millones que había dejado la campaña presidencial "Wasmosy-Seifart 1993". A estas víctimas se sumaron de inmediato los ahorristas de Hogar Propio, Bancosur, Financiera Estrella y otros, que costaron al país sólo hasta junio de 1995 el desembolso de 400.000 millones de guaraníes, monto irrecuperable que iría a duplicarse en pocas semanas. A todos estos mártires deben añadirse los afectados por la intervención del Grupo Bienestar Familiar, del Banco Mercantil, del Banco Unión, y de Busaif.
A todas estas víctimas de la transición, decenas de miles de personas estafadas –varias de las cuales acabaron sus días suicidándose o sufriendo un infarto– necesariamente debemos sumar los miles y miles a quienes la recesión lanzó al desempleo mientras las autoridades hacían gala de tolerancia para con los defraudadores. A estas víctimas ya contabilizadas, se añaden los habitantes de Ciudad del Este, inmolados por incapacidad política y diplomática del cogobierno, cual numantinos bajo las legiones romanas en la antigua Hispania. Para ir calculando el total, basta mencionar que para 1999 la cantidad de establecimientos comerciales quedó reducida a la mitad, con la consiguiente pérdida de centenares de miles de puestos de trabajo.
Para quienes aún no se conmueven con estas cifras de sacrificados, podemos añadir a los centenares de miles de compatriotas indocumentados que son explotados en empleos indeseables e insalubres en Estados Unidos o España, y a todas las paraguayas reducidas a la esclavitud sexual en prostíbulos de Argentina y otros destinos obligados ante el fracaso de los responsables de crear empleo en todos esos años.
Quienes pensaban que la cosa no podía empeorar aún más vieron desmentida su apreciación cuando en marzo de 1999 el partido Encuentro Nacional se sumó al cogobierno, y otros partidos menores como el Febrerista o el Demócrata cristiano (hoy también soportes políticos del obispo Fernando Lugo, al igual que el Liberal) apoyaron al nuevo gabinete desde el público.
Durante el co-gobierno compartido con el Partido Liberal –que hoy candidata en Paraguay al obispo Fernando Lugo- y el Encuentro nacional, el déficit fiscal producto del grotesco derroche se disparó a partir de abril de 1999 en forma geométrica debido a las clientelas políticas de estos partidos “luguistas” que cual manadas depredadoras, atacaron con resolución digna de mejor causa los cargos públicos, sin discriminar ministerios, empresas del estado, organismos descentralizados ni autónomos.
Aplicando la ley del menor esfuerzo, al cogobierno de marras se le ocurrió contratar un megacrédito de 400 millones de dólares con la banca de Taiwán, de volátil memoria, para subsanar pérdidas. Aunque el supuesto crédito debía destinarse a la "reactivación productiva y saneamiento financiero", si la memoria no nos falla lo único reactivado por aquel tiempo fue el consumo de escocés entre los integrantes del gobierno, y lo único que logró sanearse fueron las bodegas del país que quedaron limpias.
En prueba de que la economía se estaba revitalizando, muchos burócratas del cogobierno ampliaron sus ingresos incursionando en el mundo de las grandes finanzas. Los liberales Francisco José de Vargas y José Félix Fernández Estigarribia contribuyeron a la reactivación productiva inaugurando importantes establecimientos ganaderos en el Chaco. El presidente González Macchi y su parentela, para estar a tono con la reactivación de las inversiones en bienes raíces se compraron una bonita villa en el sur de la Florida.
Gran parte del crédito chino, como es costumbre en Paraguay, se descargó en el bolsillo de otros funcionarios del cogobierno y de allí sin escala terminó en las playas de Punta del Este. A pesar de todos estos patrióticos esfuerzos por reactivar la economía, el déficit siguió creciendo hasta un pico de 350 millones en el ejercicio 2000.
Entre junio de 1999 y marzo del 2000 se habrían tenido que vender 800 millones de dólares de las reservas del BCP para contener la devaluación, ya que en heroico esfuerzo por revivir la producción, seguía chorreando dinero para los amigos. Cuando se decidió parar el drenaje el guaraní estaba fuertemente devaluado: durante el 2001 se depreció en un 31 por ciento, incrementando la morosidad y crisis económica.
En conclusión, muy equivocados están quienes piensan que existe incertidumbre con respecto al rumbo económico en caso de tomar las riendas del país el candidato del Partido Liberal y del Encuentro Nacional. Basta hacer una breve memoria sobre su aporte a la economía paraguaya con su participación en cogobierno durante las administraciones de Wasmosy y González Macchi.




www.quanta.net.py/userweb/apocalipsis

martes, 18 de marzo de 2008

LOS FINANCISTAS OCULTOS DEL OBISPO FERNANDO LUGO


por LUIS AGÜERO WAGNER
Cuando saltó a la arena política el obispo Fernando Lugo sus tendenciosos allegados lo presentaron como incuestionable portador de credenciales izquierdistas y con una supuesta militancia en el movimiento de la Teología de la Liberación a cuestas. Pero pronto algo empezó a oler mal en Dinamarca cuando los sectores más retardatarios de la sociedad paraguaya, como los Maccartistas propietarios de medios de comunicación que prosperaron empresarialmente gracias al dictador anticomunista Alfredo Stroessner, saludaron con grandes espacios y favorables comentarios la supuesta inédita incursión de izquierdas en un mundillo dominado desde hacía más de un siglo por exponentes de la más reaccionaria derecha.

Poco duró la ilusión, si es que alguien la tuvo. Al poco tiempo de su intempestiva aparición en el escenario, dejó de lado a los sectores revolucionarios para abrazarse con los exponentes más representativos en Paraguay del entramado imperialista montado por la IAF-NED y USAID, así como para acercarse a sectores de funestos antecedentes en materia administrativa. Hoy quienes integran su entorno niegan todo vínculo con Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, Fidel Castro y el anti-imperialismo y la izquierda latinoamericana que invocaron para ganar notoriedad.
Hábiles pescadores en río revuelto, agentes del consenso de Washington y enemigos declarados del MERCOSUR pretendieron así hacerse pasar por "izquierdistas" para alcanzar el poder en Paraguay, en ancas del impulso de izquierdas y el Socialismo del siglo 21. Se cuentan entre ellos:

* Guillermina Kanonikoff y Raul Monte Domecq, financistas de Lugo. Reciben dólares de USAID a través de la ONG fantasma Gestión Local.

*Camilo Soares, agente de la NED, referente de la Casa de la Juventud, beneficiaria de Dólares de la IAF.

*PMAS: partido surgido gracias a la acumulación de dólares del grupo anterior, recibió en el 2004 127.000 dólares de IAF, institución manejada por George W. Bush.

*Ricardo Canese, dirigente de Tekojoja. Propagandista de los planes de biocombustibles de George W. Bush.

*Aldo Zucolillo, ex propagandista del dictador Stroessner, mecenas del centro de detención y torturas de la dictadura paraguaya y alabardero del genocida Jorge Rafael Videla, hoy entusiasta impulsor de la candidatura de Fernando Lugo.

*Julio Benegas, empleado de Zucolillo en su diario ABC color, signatario de acuerdos con AFL-CIO, reputado peón de los fraudes imperialistas.
Más recientemente, salió a la luz pública la vinculación del Obispo con el derechista gobernador del estado brasileño de Paraná, Roberto Requiao.

En su avidez por acumular indiscriminadamente el apoyo de sectores retardatarios, hoy el entorno luguista rinde pleitesía a Humberto Rubín, figura emblemática del intervencionismo imperialista de la Nacional Endowment for Democracy en Paraguay. Constantemente se ve al candidato del Partido Liberal de corte somocista de Paraguay, el Obispo Fernando Lugo, acompañado de propagandistas del neoliberalismo como Carlos Mateo Balmelli o Alfredo Jaeggli.


INFORMES ESTADOUNIDENSES



De acuerdo al informe de actividades de las aludidas agencias norteamericanas y los planes para el nuevo siglo pueden encontrarse los siguientes datos sobre estos puntales del luguismo:



GESTION LOCAL (Raúl Monte Domecq y Guillermina Kanonnikoff). Recibe fondos de USAID "para la publicación de material didáctico para comisiones vecinales". Vale recordar que USAID es una organización del imperio que otrora proveyó identificaciones a torturadores y represores enviados para defender el inicuo sistema de dominación pro-imperialista en el Cono Sur. Cuando los Tupamaros secuestraron al famoso adiestrador de represores Dan Mitrione en Uruguay, le incautaron credenciales del BID y de USAID, entre otras.



CASA DE LA JUVENTUD-PARAGUAY- PARTIDO MOVIMIENTO AL SOCIALISMO. En el 2004 la Casa de la Juventud recibió 127.000 dólares, por dos años, que "proporcionará apoyo institucional, educativo y técnico a organizaciones para jóvenes. La donación de la IAF apoyará la participación de los jóvenes en audiencias públicas, fortalecerá sus destrezas para la búsqueda del consenso y financiará el diseño de campañas públicas de información y el otorgamiento de pequeñas donaciones a jóvenes paraguayos de aproximadamente 10 localidades. "La Casa" espera beneficiar a cerca de 4.200 jóvenes de vecindarios de bajos ingresos". Sus referentes principales son Rocío Casco y Karina Rodríguez. (Nota: Camilo Soares, vinculado a la Casa de la Juventud, y Richard Ferreira, del Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP), asistieron a la Segunda Asamblea del Movimiento Mundial por la Democracia, organizada por la National Endowment for Democracy, realizada en la ciudad de São Paulo, Brasil, del 12 al 15 de noviembre del año 2000. World Movement for Democracy - Second Assembly Report- Fuente: http://www.wmd.org/second_assembly/participants.html)

También vale acotar que Camilo Soares fue integrante de la agrupación Patria Libre, vinculada por los organismos represivos a varios secuestros , sin haber sufrido jamás persecución, hecho que ha generado suspicacias entre los integrantes de PPL refugiados en el exterior o detenidos en cárceles de Paraguay.


FREEDOM HOUSE. (Casa de la Libertad) fue fundada en 1941, "para consolidar las instituciones libres en el país y en el extranjero". Actualmente cuenta con 4.000 miembros. La Casa de la libertad ha recibido y recibe financiamiento del gobierno de los EEUU a través de la National Endowment for Democracy (NED). Este fondo se canaliza a través de la Casa de la Libertad para organizaciones privadas en el extranjero. Los beneficiarios de la NED, a través de la Casa de la Libertad, incluye a países como Sudáfrica, la ex Unión Soviética, Costa Rica, Paraguay, El Salvador, Honduras, Guatemala, Pakistán, Polonia, Hungría, etc. Por consiguiente, la Casa de la Libertad funciona como un embudo por donde pasan los fondos que concede la NED. Un ejemplo en Paraguay es Radio Ñandutí, que a través de la Casa de la Libertad ha recibido importantes sumas de dinero de la National Endowment for Democracy (NED).
Leonard Sussman, agente de la CIA y Director Ejecutivo de la Casa de la Libertad, realizó una visita a Paraguay a fines de 1987, siendo uno de sus principales favorecidos el sr. Aldo Zucolillo, quien a través de su diario ABC Color publicitó entusiastamente la candidatura de Fernando Lugo. El obispo por su parte acusó sumisión a las pautas editoriales del periódico en varios temas, como el de Itaipú y Yacyretá, utilizados por Zucolillo para atacar al MERCOSUR en beneficio de intereses norteamericanos.

La NED es un organismo creado como alternativa a la CIA por el imperio, hoy controlado por la mafia batistiana, donde brillan criminales como Luis Posada Carriles, Adolfo Franco, etc.



También se cuentan entre empleados de Zucolillo exponentes como Julio Benegas, signatario de acuerdos con la AFL-CIO, reputado peón en los fraudes imperialistas.


El 21 de setiembre de 2005 fue firmado entre el Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP), el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SITRAPREN) y el auspicio del Centro Americano para la Solidaridad Sindical Internacional de la AFL-CIO, un proyecto con miras a lograr el fortalecimiento sindical en ambos sindicatos. El proyecto se firmó en Asunción con la presencia del representante del Centro de Solidaridad, oficina para Sudamérica, Sr. Bryan Finnegan.
La AFL-CIO ha apoyado todas las grandes guerras imperialistas de los USA (Corea, Vietnam, Afganistán, Yugoslavia e Irak), así como todas las grandes intervenciones estadounidenses (Guatemala 1954, Chile 1973, Guayana 1955, Irán 1955, Panamá 1980, Granada 1983 y Venezuela en el 2002. –
También escribe en ABC color (de Zucolillo, insistimos) Ricardo Canese, quien apoya en sus columnas la política energética de George W. BUSH.
RADIO CARITAS. Recibió 40.000 dólares de la embajada para "sus programas de educación cívica, consistentes en entrevistas con tribuna libre". LUIS AGÜERO WAGNER.



www.quanta.net.py/userweb/apocalipsis

AYER DEMÓCRATAS DEL DICTADOR, HOY DEMONIOS DEL OBISPO


(Luis Agüero Wagner)

El 28 de febrero de 1968, dos semanas antes de las elecciones nacionales, fueron apresados Saturnina Almada y Alfonso Silva, los primeros presos políticos de un "proceso democrático". Era ya una "transición" avalada por conocidos héroes contemporáneos como Mochito Morales, Luis María Argaña, José Félix Fernández Estigarribia, Carlos A. González, R. Campos Cervera, J.C. Zaldívar y Domingo Laíno, entre otros, amén de algunos sobrevivientes de la patria periodística de aquellos tiempos.
Entrevistado por los cronistas de la época, uno de estos próceres alegó en su defensa que tardó una década en darse cuenta que el gobierno de Stroessner tenía un cariz dictatorial. Su descubrimiento, de pura casualidad, coincidió con el fallo desfavorable del jefe de la policía política Pastor Coronel a favor del grupo de Fulvio Hugo Celauro y Serviliano Alonso Peralta, en audiencia de conciliación entre liberales solicitada por los interesados y realizada en el mismo Departamento de Investigaciones, a partir de las 19 y 30 horas del 18 de Enero de 1977 (Archivos del Terror, libro P34).
Algunos de los consagrados luchadores también tardaron décadas en notar que el gobierno de Stroessner tenía un cariz dictatorial, cuando no esperaron a que llegara la espléndida mañana del 3 de febrero de 1989 para descubrir las "atrocidades" de la dictadura, expresión utilizada después de la susodicha fecha hasta por los medios de don Nicolás Bo Parodi, conocido testaferro y compañero de bacanales del dictador.
Domingo Laíno, por ejemplo, descubrió que Stroessner era un dictador exactamente el día 21 de mayo de 1978, cuando viajó a Estados Unidos con pasaporte diplomático otorgado por el dictador (pasaporte Nº 0058). El ex diputado de la dictadura viajó a Estados Unidos para asistir a la reunión de la OEA con el contradictorio y firme propósito de denunciar la dictadura. Para que su denuncia fuera más contundente, le acompañó aquella vez su fiel esposa, Rafaela Guanes, que también viajó con pasaporte diplomático Nº 2.220.
La dictadura de Stroessner, según se sabe, había empezado en mayo de 1954.
La complicidad de Laíno en la aprobación de la Ley liberticida Nº 209/70 es fácilmente comprobable sencillamente revisando el diario de sesiones de la Cámara de Diputados, buscando la fecha 13 de agosto de 1970. También es conocido que fue por orden del mismo Stroessner que el escribano Vázquez, Emilio Forestieri y el jefe del Ceremonial del Estado, Conrado Pappalardo, hicieron posible que Laíno volviera al Paraguay el 25 de abril de 1987, "para que con el lema de la no-violencia activa organizara el caos que estaba armando la oposición". Por su parte, Fulvio Celauro y otras sectas de zoqueteros parlamentarios siguieron imperturbables en sus bancas hasta el golpe de febrero de 1989. Entre ellos se encontraban Enzo Doldán, Tadeo Centurión y el senador "de la democracia" Osvaldo Vázquez Ramos, luego influyente promotor del "pacto de gobernabilidad" con que los grandes demócratas lograron la esquiva prosperidad económica que les fue negada en otras épocas.
La apertura de los "Archivos del Terror" no solo permitió conocer atroces procedimientos policiacos, también conocer lo mucho que eran capaces de abrir la boca algunos de los grandes luchadores en pro de la democracia. Así se supo que otros personeros del liberalismo como los hermanos Levi Ruffinelli llegaron al extremo de convertirse en "informantes" de Ynsfrán sobre lo que hacían los abstencionistas del Partido Liberal, hecho documentado por el Centro de Documentación y Archivo ("Archivos del Terror"), libro M31.
Había sido precisamente Levi Ruffinelli un pionero en la colaboración con la dictadura, allá por la década de 1960, aceptando el puesto de alcahuete rechazado con dignidad por otros dirigentes liberales como Carlos Pastore. Es que se necesitaba a un parlamento representativo en vísperas de firmarse el entreguista tratado de Itaipú, tan lamentado hoy por los diarios comprometidos con la libertad de expresión.
Uno de los más obsecuentes colaboracionistas dentro del Partido Liberal de corte somocista de Paraguay, que hoy candidata a la presidencia al obispo Fernando Lugo pasando por encima de una cláusula constitucional que impide a ministros religiosos postularse a cargos electivos, era el Dr. Cástulo Franco, padre del compañero de fórmula del religioso, el candidato a vice-presidente Federico Franco. Es que si algo no se puede negar a los "inclaudicables luchadores" contra Stroessner, es su extraordinario don de la ubicuidad. En dictadura mezclados con los represores, en democracia revueltos con las víctimas.
Ahí están Luis Aníbal Schupp y el hermano del “industrial del odio” Edgar L. Ynsfrán convertidos en devotos chupacirios y monaguillos del candidato “del cambio”, el obispo Fernando Lugo.
Nada más revelador de lo que vendría como el matiz de los hechos que pusieron en marcha la transición democrática paraguaya: el cierre de cuatro entidades financieras y un consecuente golpe militar casi incruento, sin alternancia de partidos ni grupos. La familia del nuevo hombre fuerte, Andrés Rodríguez, reemplazando a la del Tiranosaurio Stroessner en todos los buenos negocios, incluyendo medios de comunicación, y las nuevas camarillas interpretando muy pronto las nuevas formas de impunidad acordes a una "democracia".
El conocido ex jefe de la DEA en Paraguay Robert Ridler se mostró sumamente "comprensivo" ante la prensa internacional cuando fue consultado sobre el papel de Cambios Guaraní (detonador del golpe, que contaba entre sus socios al célebre grupo Peirano-Facio) en el lavado de narcodólares, declarando que no podía asegurar que la "sospecha" sea fundada.
Las premisas estadounidenses respecto al narcotráfico podían causar tensiones incómodas. Las carpetas serian archivadas, pero no destruidas, pensando en cualquier eventualidad. El famoso libro "Conexión Latina" de Natham Adams y los artículos de Jack Anderson en el Washington Post, que habían sido tan deliciosas en círculos opositores, perdieron de inmediato su interés y se esfumaron mágicamente de la memoria de los grandes combatientes por la libertad. La misma complacencia devino para los nuevos "zares" de la comunicación, y las nuevas elites políticas y financieras.
Un ataque de amnesia había afectado a Aldo Zuccolillo cuando en la mañana del 25 de marzo de 1988 logró reunirse con Robert Gelbard, subsecretario adjunto para Asuntos Interamericanos del Departamento de Estado norteamericano. Frustrado por el fracaso de su plan Zeta acusaría allí a los opositores de "vagos, necios y cobardes", de acuerdo al memorando de la conversación. Omitió por supuesto delatar a sus amigos que traficaban drogas y ocupaban puestos claves en el aparato gubernamental, entre ellos al que había formado sociedad con él, para parir ABC Color. También las tapas de ABC pidiendo la cabeza de los disidentes, las crónicas donde el diario se congratulaba de haber recibido al dictador "en su casa", o los editoriales defendiendo la represión genocida desatada en Argentina por Jorge Rafael Videla, irían a parar al freezer.
Hoy al cabo de la transición esta comparsa de poseídos y endemoniados integran el equipo de apoyo del Obispo suspendido a divinis, junto con el principal financista de la oposición paraguaya –donaciones de USAID a ONGs mediante-, el embajador norteamericano James Cason y el derechista gobernador de Paraná Roberto Requiao. Ni falta hace recordar antecedentes de otros grandes próceres de la democracia como Alfredo Jaegli, hoy asesor del teólogo de la liberación en temas económicos, otrora pescador en directorios liberales revueltos, donde el común denominador era la trepada a costa de la integridad física del correligionario por medio de delaciones ante el temible jefe de la policía política Pastor Coronel.
La presencia de todos estos antiguos demócratas del dictador, hoy demonios del obispo, posicionados en el primer anillo que ha cercado a Fernando Lugo, nos hace pensar que para la lectura del actual escenario político paraguayo más que conocimientos de politología, se requieren profundos estudios de demonología y criminalística.
Y que para resolver sus graves problemas, antes que una alternancia de partidos, al Paraguay le hacen falta los buenos oficios de un avezado exorcista.

Luis Agüero Wagner

lunes, 17 de marzo de 2008

LA PASIÓN DEL OBISPO SUSPENDIDO Y EL EJEMPLO DE LÓPEZ OBRADOR

LA PASIÓN DEL OBISPO SUSPENDIDO
por LUIS AGÜERO WAGNER Monday, Mar. 17, 2008 at 6:04 AM
lautaro_l@hotmail.com 441208 Tacuary 783

Coincidente con las internas del PRD mexicano, el partido del ex candidato presidencial en el 2006 de la izquierda en México Andrés Manuel López Obrador, este fin de semana los manejos en la justicia electoral paraguaya se han convertido en el ojo de la tormenta dentro de los sucesos políticos paraguayos, donde interactúan abigarradamente laicos y laicas, teólogos y teólogas, políticos y políticas, sacerdotes y pastores de distintas tendencias políticas y de diferentes iglesias cristianas, en un clima ecuménico del más absoluto caos.

También el fin de semana, la Conferencia Episcopal paraguaya reiteró que Fernando Lugo sigue siendo Obispo y por lo tanto debería estar inhabilitado para postularse a la presidencia por una cláusula constitucional. El nuncio apostólico -representante del Papa en Paraguay- Orlando Antonini, también llamó a los votantes a castigar a quienes no respetan al Vaticano, en evidente alusión al Obispo.
¿Qué tendrá esa Iglesia que le es tan difícil aceptar la salida de los disidentes y a la vez por qué le cuesta tanto a sus disidentes abandonarla, inclusive a los que pretenden ingresar al territorio demoníaco de la política nativa arrojando la sotana?
Exponentes auténticos de la teología de la Liberación como el cura peruano Gustavo Gutiérrez, fueron forzados por la jerarquía a una retractación y a publicar la misma en el diario limeño La República. El nicaragüense Ernesto Cardenal, hincado de rodillas en el aeropuerto de Managua, tuvo que escuchar la reprimenda que en 1983 le dio el papa Juan Pablo II. El brasileño Leonardo Boff debió guardar un sepulcral silencio a modo de sumisión cuando el cardenal Ratzinger le enseñó amenazante en Roma la mazmorra donde tuvieron a Galileo por afirmar que la tierra se mueve, antes de colgar los hábitos en 1991. El castigado teólogo vasco-salvadoreño Jon Sobrino a pesar de residir en el país donde Arnulfo Romero fue asesinado en un altar mientras celebraba misa, sigue firme en las filas de Benedicto XVI.
Los opositores paraguayos no han prestado mucha atención a los antecedentes y han sido verdaderamente oportunistas al valerse de una interna entre una secta menonita (la religión del presidente paraguayo Nicanor Duarte Frutos) y la santa madre de Roma, una más de las que se iniciaron casi inmediatamente después que al Altísimo se le ocurrió enviar a su hijo a redimirnos, originando una serie de conflictos que ahora han incursionado en el proceso electoral paraguayo y que difícilmente podrá solucionarlos enviando algún nuevo emisario, por lo que si a alguien necesitaremos será sin lugar a dudas a Él en persona.
Todo empezó cuando en 1975 nuestro Obispo hoy “suspendido a divinis” Fernando Lugo, de motu proprio recibió sus votos perpetuos y juró obediencia a los herederos de los apóstoles, cuyo único líder es el papa de Roma, declarado dictador perpetuo indiscutible e infalible por la propia ley vaticana.
Esa es la esencia, el meollo del asunto. Fernando Lugo puede estar molesto con el Papa porque lo jubiló tempranamente convirtiéndolo en emérito, pero en su institución la disidencia no está permitida. En otros tiempos se pagaba con la muerte en la hoguera y para colmo, en el presente gobiernan nostálgicos de aquellos métodos.
Hoy más que ayer, se acabaron las medias tintas en las parroquias y se han cerrado las válvulas renovadoras que abrieron los pusilánimes legionarios del Concilio Vaticano II.
Al frente del cotarro vaticano está quien antes de convertirse, hace dos años, en Benedicto XVI era, como cardenal Joseph Ratzinger, el temible cancerbero de la ortodoxia como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el viejo Santo Oficio de la Inquisición que carbonizó a Giordano Bruno. Este fantasmal prusiano con más aire marcial que el general Alfredo Stroessner, ex militante de las juventudes hitlerianas que encarna un "catolicismo fosilizado" se muestra resuelto a liquidar la apertura que emprendieron sus antecesores limpiando las liberalidades y desviacionismos como la Teología de la Liberación. Al margen de esto, pienso que si Fernando Lugo no estaba de acuerdo con una Iglesia que, según dicen piensa él, es de los ricos y para los poderosos, no necesitaba irse al otro extremo e ingresar a un culto satánico como el que practica la gente que hoy lo ha cercado.
Podría simplemente clavar la orden de cierre en la puerta de su capilla y partir para una nueva Iglesia de los pobres y de los excluidos sociales. Ya tiene audiencia, seguidores, la atención de la prensa, el apoyo de políticos, del embajador norteamericano James Cason, del complejo IAF-NED-USAID, algunos famosos y posiblemente consiga hasta créditos del BID.
La telepredicación, el sermón por internet y la iglesia electrónica en los tiempos actuales obran milagros. Otros grupos cristianos del rebaño de los llamados evangélicos lo han demostrado en decenas de credos rivales entre sí, todos a su vez desgajados en el curso de la historia de la Iglesia Católica tradicional y oficial, y hoy tan enfrentados con ella que nos terminaron metiendo en la actual parafernalia proselitista.
Al margen de la Iglesia Católica, que pontifica sobre democracia olvidando que sus jerarquías monárquicas ancladas en el mundo antiguo no le confiere mucha autoridad al respecto, ha quedado en evidencia que el poder en Paraguay ha permitido correr a la candidatura del Obispo para evitar convertirlo en víctima, pero se ha tomado todas las precauciones en los tribunales electorales para hacer su hipotética victoria electoral absolutamente imposible.
Estas autoridades comiciales están preparando las elecciones del 20 de abril a puertas cerradas y excluyendo a los apoderados de los partidos opositores, aunque haya sido la misma oposición la que designó a dichas autoridades y consintió sus irregularidades a cambio de puestos y cupos para sus afiliados en el presupuesto de la Justicia Electoral.
Es decir, los principales ideólogos de la candidatura anti-constitucional del obispo Fernando Lugo a la presidencia del Paraguay, se rasgaron las vestiduras ante los manejos del Tribunal Electoral que ellos mismos designaron desde el parlamento paraguayo donde la oposición adicta al cura tiene mayoría
El hecho sería condenable si no fuera porque fueron ellos mismos quienes cometieron la idiotez nombrar y de entregarse maniatados a los responsables de contar votos, juzgar actas y proclamar ganadores de las elecciones.
En otras palabras, el obispo Fernando Lugo va camino a convertirse en un nuevo Andrés Manuel López Obrador, con la diferencia que el candidato del PRD mexicano pasó la prueba de la popularidad y su imitador el obispo paraguayo nunca demostró un verdadero poderío electoral más allá de encuestas pagadas por la National Endowment for Democracy y publicadas por sus partidarios de la prensa.
Nuestro héroe puede ir escogiendo, por lo tanto, algunos métodos de desobediencia civil como la huelga de hambre o cuando menos el dejar de comer cebollinos, como recomienda Woody Allen a quienes no tienen las convicciones muy firmes como para renegar de sus votos perpetuos.
Sin pretender ser aguafiestas, viene al caso recordar que anteriores candidatos a la presidencia del Paraguay como el militar retirado Lino Oviedo y Luis María Argaña contaban con elementos mucho más disuasivos que una huelga de hambre, y no pudieron impedir cada cual en su momento el veto del poder fáctico en Paraguay, impugnación que constituye en nuestra historia política algo así como el último as en la manga del establishment para mantener el status quo. El asesinado vicepresidente paraguayo Luis M. Argaña cargaba con el bagaje de un experimentado y eficaz funcionario del régimen militar que se había hecho acreedor a lo largo de décadas de desempeño autoritario en múltiples cargos, de la lealtad de burócratas del partido de gobierno y mandos medios, así como del respaldo de poderosos intereses económicos que habían florecido a la sombra del dictador Stroessner. El general retirado Lino Oviedo a su vez se había lanzado al ruedo político representando a la omnipotente clase de los uniformados, sus omnipresentes intereses en la sociedad paraguaya, y con el beneplácito de muchos oficiales con mando de tropa.
Estos temibles argumentos en ninguno de ambos casos lograron conmover a los poderes fácticos cuando éstos se decidieron a barrerlos del escenario. Menos lograría hacerlo un obispo que carece de partidarios con nivel burocrático en la ANR y el gobierno como los que respondían a Argaña, o militares leales con mando de tropa como los que respondían a Oviedo.
Difícilmente puedan esgrimirse la sotana, la Biblia y el rosario como paliativo a esas carencias.

Luis Agüero Wagner



www.quanta.net.py/userweb/apocalipsis

sábado, 15 de marzo de 2008

CHANTAJEANDO AL CANDIDATO PRESIDENCIAL


PARAGUAY. La prensa chantajea a candidato presidencial
CHANTAJEANDO AL CANDIDATO PRESIDENCIAL
(Luis Agüero Wagner)

El militar retirado Lino César Oviedo, candidato a la presidencia del Paraguay, reconoció esta semana que perdió respaldo del diario más leído de la capital paraguaya (ABC color) cuando se negó a denostar contra la administración de Itaipú, una represa hidroeléctrica binacional compartida entre Paraguay y Brasil cuya privatización el dueño de dicho diario busca impulsar a cualquier costo, y cuya supuesta mala administración utiliza para atacar al Mercosur.
Debo decir que resulta lamentable el espectáculo de ciertos políticos pusilánimes exhibidos cual trofeo del señor Aldo Zuccolillo cuando se allanan a seguir su línea editorial contra el Mercosur, buscando instrumentar el tema de las hidroeléctricas para crear disturbios en el bloque regional, como si nos faltaran problemas en el país y el subcontinente. Y tanto más notorio el triste papel de títeres al tratarse de medios de comunicación bien conocidos por sus vinculaciones directas e indirectas con intereses imperiales extranjeros a la región, y su anacrónico Maccarthismo que pareciera ignorar que la guerra fría finalizó hace casi dos décadas
Algunos de los pusilánimes referentes de la politiquería a quienes el dueño del diario (Aldo Zucolillo) utiliza para sus campañas como los representantes de Tekojoja, sólo son chauvinistas cuando se trata de denostar contra la administración de Itaipú, dado que no se sienten heridos en sus sentimientos nacionalistas cuando reciben los dólares de USAID en las ventanillas de cobro habilitadas por la embajada norteamericana.
Difícilmente podamos conferir autoridad moral para censurar el entreguismo de ningún gobierno a quienes albergan en sus filas a notorios voceros de coacciones externas desnacionalizantes pagadas por embajadas extranjeras, y que se llenan la boca condenando al imperialismo brasileño pero cierran los ojos ante las intervenciones del imperio norteamericano.
Decía Albert Camus que amaba demasiado a su país para ser nacionalista, frase que podríamos hacer nuestra cuando algún personaje quiere enviar a un pobre y pequeño país como Paraguay a una nueva guerra su gigantesco vecino del este. Sin desmeritar a Brasil como imperio, considerando lo mal que la pasó el Paraguay hacia 1870 cuando aplicó la “confrontación directa” con el coloso sudamericano en una gigantomaquia digna de titanes contra olímpicos en la mitología griega, resulta contradictorio este nacionalismo y antiimperialismo tan selectivo en ciertos zares de la prensa paraguaya. Especialmente si consideramos que la única vez que abrieron la boca para acusar al imperio norteamericano (que impuso en Paraguay la dictadura anticomunista de la que se presentan como víctimas), fue para criticar a Jimmy Carter por preocuparse del tema Derechos Humanos.
Eso por no citar los panegíricos que dedicara, antes del giro en política exterior de sus amos de Washington, a grandes filántropos como Jorge Rafael Videla o el editorial defendiendo al dictador Augusto Pinochet detenido en Londres (ABC, 8 de noviembre de 1998).
Tampoco el dulce nacionalismo condice con la prosapia de Aldo Zuccolillo, hijo de don Antonio Zuccolillo Abbondante, quien vendiendo “abondante” azúcar a los bolivianos en plena guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia no pudo haberle explicado a su vástago gran cosa sobre la rentabilidad del patriotismo. Sí concuerda, en contrapartida, con el hábito del dueño de ABC de intentar borrar su pasado vergonzante con itinerarios de ida y vuelta, y mentir con insistencia goebbeliana. En este empeño, hasta fue capaz de contratar a Christian Zimmerman para predicar desde ABC la receta del mago Martínez de Hoz , de cuya efectividad estaba a punto de convencernos cuando salieron a la luz sus aventuras de Bancopar y otras financieras.
Aún menos podría aceptarse el papel de censor de una prensa fabuladora, sin autoridad moral ni compromiso con la verdad, que jamás ha pretendido ocultar sus tendencias socialdarwinistas y neoliberales al enfocar temas económicos y políticos, su hipocresía a la hora de condenar una dictadura que alabó por décadas, ni tampoco su ocasional visión legionarista y anti-nacional de la historia paraguaya en el enfoque de sus momentos culminantes. Aunque lleve décadas disfrazando de nacionalismo sus incontenibles afanes de convertir Itaipú en la manzana de la discordia del Mercosur, al tiempo de erigirse en abogada de expoliadores intereses extranjeros -eventualmente brasileños- que operan en el país prometiendo redimirlo, presentándose fraudulentamente como voceros de los intereses generales de la sociedad.
La sociedad paraguaya sabe perfectamente que este sector de la prensa que lleva tanto tiempo empeñándose en fingir nacionalismo en el tema específico de un verdadero símbolo de integración entre Paraguay y Brasil como la represa hidroeléctrica de Itaipú, es el mismo que dedicó grandes espacios a denigrar a héroes nacionales, a defender intereses ajenos a la región y a criticar a cualquier gobierno de signo progresista que busque solidarizarse con el Paraguay.
Aunque algunos politiqueros pretendan convencernos que tal o cual candidatura surgió en el seno del pueblo, la pusilanimidad de la mayoría de ellos con respecto a la línea editorial de esta prensa ultraderechista subsidiada por la National Endowment for Democracy demuestra su absoluta dependencia de los intereses que animan a los grandes empresarios del rubro de la comunicación. Es que los políticos necesitan de la prensa para hacer conocer al público que están constantemente defendiendo causas nobles, aunque sean muy magros los resultados de su accionar, sobre todo porque la cobertura periodística no abarca todos los azimuts del espacio, y las buenas intenciones pareciera que no existen si no están los fotógrafos. Este hecho invariablemente se repite en el caso que nos ocupa.
Del mismo modo que hubiera sido deseable que nuestros negociadores en temas como Itaipú exhibieran mayor patriotismo y hayan sido intransigentes a la hora de defender los intereses nacionales, algo que no está en discusión, tampoco estaría demás que ciertos políticos y parlamentarios de la oposición demuestran una mayor autonomía de pensamiento y originalidad a la hora de elegir sus reivindicaciones, que cada vez aparentan más ser subproductos propagandísticos auspiciados por ciertos diarios. Para colmo, casualmente se trata de los medios conocidos por emprender las más bochornosas campañas contra la verdad.
Ya lo dijo Alexander Pope: el que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de la primera.

Luis Agüero Wagner

jueves, 13 de marzo de 2008

DESEPERACIÓN MACHISTA Y LOS DEMONIOS DEL OBISPO

LA DESESPERACIÓN MACHISTA Y LOS DEMONIOS DEL OBISPO
(Luis Agüero Wagner)

Uno de los candidatos a la presidencia del Paraguay para las elecciones del 20 de abril, sorprendió esta semana a su auditorio en un debate confesando haber comprado encuestadores para posicionarse en mejores lugares durante anteriores campañas electorales, lo cual es un indicador de la escasa credibilidad que tienen las empresas que ubican al obispo Fernando Lugo en primer lugar en las preferencias de la ciudadanía paraguaya, la mayoría insertas en un medio conocido por sus falsificaciones piratas y donde hasta la izquierda ha demostrado ser trucha.
Los últimos sondeos indican una exigua ventaja de 4,5 puntos a favor del Obispo, que el partido gobernante revierte fácilmente con su capacidad de movilización y recursos, en tanto la candidata oficialista ha subido cinco puntos de acuerdo a los últimos datos hechos públicos. El aumento de la preferencia por el candidato oficialista en la última etapa de la campaña constituye en Paraguay una recurrente constante y no se sabe si porque el partido colorado (en el gobierno hace seis décadas) tiene el hábito de movilizar sus fuerzas a último momento o porque los encuestadores siempre ubican a sus candidatos en posición desfavorable al principio para recibir sobornos del gobierno a medida que se acerca el compromiso electoral.
El principal medio de propaganda de la alianza que impulsa la candidatura del Obispo, el ultraderechista ABC color del empresario Aldo Zucolillo, es el primero que ha venido evidenciando la desesperación en las filas del citado grupo opositor pidiendo a gritos en tapa, con letras catástrofes, el cambio de la dupla oficialista buscando ubicar al candidato de la embajada norteamericana dentro del partido gobernante, Luis Alberto Castiglioni, en el futuro poder ejecutivo. El solo hecho de estar tan preocupado por la dupla oficialista colorada puso en evidencia la inseguridad de ABC en la victoria del Obispo, pues de lo contrario no tendría sentido ocuparse de lo que sucede en el oficialismo.
Para lograr su objetivo, es decir, introducir en forma irregular a Castiglioni en la dupla oficialista para tener influencia en el gobierno luego de una nueva victoria colorada, ABC apeló a todos los epítetos machistas imaginables buscando convencer a sus adversarios del gobierno de la conveniencia de deshacerse de la candidata Blanca Ovelar, dado que –según el diario- una mujer en esa posición representaba una segura derrota del partido de gobierno. Se valió además de los espacios en otros medios que auspicia y de sus lacayos en el partido colorado, que repitieron a la manera de coro polifónico las consignas misóginas y machistas de Zucolillo, conocido en Paraguay por su personalidad distónica escondida en el armario.
La desesperación del zar de la prensa se justifica si se consideran los antecedentes de la mayoría de los aliados del Obispo, célebres por su eterna incapacidad para derrotar a los colorados. Entre estos demonios que llevan bastante tiempo atormentando la política paraguaya se encuentran algunos representantes de partidos fantasmas y extintos por ley que sólo existen en la imaginación de Zucolillo, constituyendo en la realidad un abigarrado conglomerado de prebendaristas y seguidistas de entendimiento corto y zoqueteril, en sus últimos estertores y en medio de un naufragio progresivo y autoinfligido por sus pretensiones hegemónico-suicidas.
Algunos de estos grupos, como el Partido Pais Solidario, el Demócrata Cristiano, el Partido Encuentro Nacional o el Partido Revolucionario Febrerista ni siquiera aparecen en las encuestas de las preferencias ciudadanas, a pesar de haber tenido en su momento un gran protagonismo y haber sido puntales en la selección contra-democrática de la candidatura del Obispo. Este grupo en realidad se constituye de advenedizos que siempre han contribuido en apuntalar el exquisito andamiaje de la superestructura cultural tributaria que sostiene a la estructura económica feudal del país y a sus prolongaciones plutocráticas-partidistas, además de haberse hecho célebres por formar fila frente a las ventanillas de cobro habilitadas por embajadas extranjeras.
País Solidario es presidido por el senador Carlos Filizzola, hoy indigno de confianza entre otras cosas por haber depositado fondos municipales en financieras fantasmas cuando fue intendente de Asunción, ocasionando grandes pérdidas al erario público. En tiempos más recientes fue epicentro de un gran escándalo al unir los dos votos con que cuenta en el Parlamento a las políticas impulsadas por el Partido Colorado, recibiendo una andanada de improperios de los mismos dirigentes opositores a los que ahora se encuentra aliado.
El mismo Partido País Solidario se había escindido del Partido Encuentro Nacional tras ser derrotado su titular en las elecciones internas del año 2000, contribuyendo a la fragmentación de la oposición, y durante toda su trayectoria se dedicó a desmantelar otros partidos socialistas como el Febrerista, donde valiéndose de infiltrados lograron cooptar el ubérrimo relacionamiento de éste con la rica socialdemocracia internacional.
El mismo grupo que dirige al partido Revolucionario Febrerista candidató en las elecciones del año 2003 a un prófugo de la Justicia, el ex ministro Silvio Ferreira, buscado por múltiples causas de corrupción originadas durante el gobierno del presidente provisional Luis Ángel González Macchi. Otro frente de conspiradores, más silente pero mejor compactado por intereses de índole crematística, lo integran exponentes enredados en negocios y otras derivaciones del clientelismo de la política oficialista: propietarios de imprentas donde se confeccionan formularios y talonarios para oficinas públicas y pretenden aparecer como opositores, técnicos faltos de ética que ponen su capacidad intelectiva al servicio del bando equivocado (el miembro del directorio del Banco Central Luis Campos), beneficiarios de la campaña "Silvio Ferreira diputado 2003", industrias del cuero infractoras de leyes ambientales que deben favores a las altas esferas.
Otro de los aliados electorales del Obispo, el Partido Demócrata Cristiano, adolece de raíces que condicionan el crecimiento contrapuestas al socialismo democrático y anti-imperialismo de sus aliados. El titular de este pequeño partido, Gerardo Rolón Pose, es acusado por sus correligionarios de haber enajenado la sede partidaria para no cumplir con las leyes laborales, que le obligaban a pagar una fuerte suma de indemnización a la familia de una recepcionista del partido asesinada en su lugar de trabajo.
Por si no fuera suficiente, ninguno de estos grupos de oportunistas aglutinados en torno al Obispo ha cumplido con los requisitos legales en sus internas partidarias, que han sido en su totalidad auto proclamaciones de listas únicas gestadas en la reproducción endogámica de sus corruptas burocracias partidistas.
La mayoría de sus dirigentes son conspiradores que ha sometido a juicio sumario, al acervo histórico y al bagaje doctrinario de su propio partido y lo ha declarado culpable de su fracaso personal en sus incursiones electorales. En superficial entendimiento, se han dejado ganar por la propaganda desnacionalizante y por las coacciones externas acordes a una democracia tutelada desde los centros de poder imperantes, aunque algunos acusen en la retórica reminiscencias de un infantilismo marxista que en la práctica solo contribuye en apuntalar el exquisito andamiaje de una superestructura cultural tributaria, base de la estructura económica feudal y sus prolongaciones plutocráticas-partidistas en Paraguay.
Hace tiempo han destruido la democracia interna de sus partidos impidiendo que sus votantes sean partícipes de un momento trascendental cual es la selección de dirigentes y candidatos, además de restar legitimidad añadida al proceso político nacional. En contrapartida, han exacerbado la personalización de la política y reforzado las tendencias oligárquicas de las cúpulas partidistas, enemigas desde siempre de la democracia participativa. El estilo pretendidamente caudillesco, o seudo-caudillesco de estos frentes conspira desde adentro contra la Alianza Patriótica para el Cambio que candidata al Obispo, al diluir y disgregar ideologías y disolver objetivos para que unos pocos puedan rescatar algo de todos sus esfuerzos estériles y desengaños, resultados de la propia incapacidad personal. La explicación radica básicamente en la carencia de características peculiares que permitan a estos individuos una ascendencia y un dominio personal sobre el electorado de los partidos cuya representación invocan, al no existir lazos emotivos ni intelectivos que adscriban la voluntad del voto opositor fuera de las relaciones de índole clientelar o patrimonialista.
El clientelismo, por otra parte, el desarrollo de técnicas manipuladoras sofisticadas de la voluntad de los adherentes mediante la corrupción, el soborno, en fin, la compra de voluntades, son figuras que brillan en los escenarios en que actúan la mayoría de los aliados del Obispo, aunque ciertos medios de prensa totalmente ajenos a la realidad paraguaya puedan llenarse la boca hablandonos de esperanza. La mayoría de estos supuestos líderes de partidos en realidad son personajes que han empeñado todas sus energías en lograr el alejamiento de competidores y disidentes, desmantelando la estructura de órganos y comités, tribunales y convenciones en forma premeditada y alevosa dentro de su respectiva nucleación, reemplazándolas por instituciones pertenecientes al género de la literatura de ficción. Para hacerlo, bajo criterios fundamentalistas todos ellos se presentaron en su momento como un grupo de "elegidos" cuando en realidad son causantes de la desorganización estructural y la decepción de grandes sectores de la oposición que han perdido totalmente la fe en su dirigencia.
Como es fácil deducir, las posibilidades de proyectarse al futuro con esta secuencia de concepciones y hechos sucesivos son absolutamente nulas. Detrás de este conglomerado de grupúsculos conflictivos colgados de la sotana de Fernando Lugo, en su mayoría gavillas sin antecedentes relevantes, doctrina ni acervo histórico, carentes de creatividad excepto para articular exabruptos machistas, sin posibilidades reales de estructurar bases programáticas, se han escudado los máximos conspiradores contra la institucionalidad del país, siempre ávidos de destaque personalista en la prensa, conocidos por aberraciones de conducta que van de la dipsomanía a la mitomanía, y con el único antecedente de una seguidilla de fracasos de estrépito in crescendo. ¿Quo Vadis, Paraguay?

Luis Agüero Wagner

¿ALTERNANCIA O REGRESO AL PASADO?

PARAGUAY, ¿ALTERNANCIA O REGRESO AL PASADO?
(Luis Agüero Wagner)

Una gran confusión han logrado generar en la prensa internacional los asesores de imagen del obispo Fernando Lugo, con su estrategia de presentar a su candidato como un nuevo fenómeno político enmarcado en el regreso de la izquierda latinoamericana adaptada a la democracia liberal, que logró hacerse con el poder por la vía de las urnas en la mayoría de los países sudamericanos.
Gran parte de la confusión se debe también a que los voceros de la historia colonial y claudicante que padecemos, acostumbraron siempre omitir ciertos sucesos de fundamental importancia en el devenir nacional indispensables para comprender el sentido en el que marcha la historia nacional.
Uno de los temas muy poco difundidos atañe a la forma en que el Partido Liberal paraguayo, el soporte fundamental del obispo-político para las elecciones del 20 de abril, implantó en Paraguay una dinastía de dictadores anticomunistas comparable a la que su homónimo nicaragüense apuntaló respaldando a los Somoza. La censura a todo lo que involucrara la inducción del autoritarismo desde los centros de poder mundial fue omitida para no comprometer a los aliados que tenía en el norte el régimen que imperó entre 1940 y 1989.
En los albores de la Segunda Guerra Mundial, una doctrina de Seguridad Hemisférica ante la amenaza nazi facilitó la militarización del poder político, ante la cual se mostraron incapaces de resistir los más civilistas exponentes del Partido Liberal que hoy, igual que entonces, candidata a un elemento ajeno a su ideología y sus principios.
Una memorable sesión del Directorio del Partido Liberal había acaecido el sábado 16 de Febrero de 1940, donde un sector de conjurados habría de sacrificar el Parlamento y la Constitución Nacional para entregar la república maniatada a sus verdugos.
Aquel día gris salvaron la dignidad del liberalismo paraguayo con su vibrante oposición: Juan Francisco Recalde, Jerónimo Riart, Orué Saguier y Francisco Sapena Pastor. Hoy sufren éstos el polvo del olvido y sus nombres, como el de tantos otros próceres civiles de la repùblica, poco dicen a sus correligionarios de hoy, quienes sin embargo se deshacen glorificando las veces que tienen oportunidad al dictador Estigarribia y a su camarilla de filo-fascistas en la que destellan con brillo propio nombres como Justo Pastor Benítez, Pablo Max Insfràn o Efraim Cardozo. Hasta ese punto confirman quienes hoy tienen la representación del Partido Liberal su condición de aspirantes a colorados, imitándolos incluso en la costumbre de ensalzar zalameramente a los más nefastos tiranuelos.

Aquel triste febrero de 1940 se produjo, pues, lo inexplicable: dirigentes "liberales" autorizando por doce votos contra cuatro la disolución del Congreso en beneficio de un dictador militar. Habían faltado a la sesión diez miembros del Directorio, con los que habría sido imposible inaugurar un régimen totalitario en Paraguay aquel 18 de febrero de 1940, y dar a conocer el hecho al pueblo el día 19. Los cuatro schaeristas (partidarios del caudillo liberal de apellido Schaerer) se habían mantenido neutrales, en tanto se hallaban decididos por defender las formalidades democráticas B. Rivarola, L. Riart, Burgos, Jerónimo Riart, Orué Saguier, Dávalos, Sapena Pastor, Gavilán, Artaza, Prieto, C. Centurión, Saguier Aceval y Juan Francisco Recalde.

El total de los que podían asistir y votar eran 26, pero una maniobra apoyada en el dictador consiguió desarmar el Directorio Liberal.

Esta breve reseña de cómo se legitimó la arbitrariedad en Paraguay, solo pretende señalar la olímpica hipocresía de quienes, al parecer, nunca han renegado del apoyo político de su partido a un dictador militar, con el que se abrió camino para el viaje a la demencia que nos condujo al actual país que tenemos.

Lo expuesto solo pretende replicar a quienes por estos días, desde las alturas de la patria periodística, han reanudado hostilidades contra el flujo de la razón atribuyendo al movimiento revolucionario de febrero de 1936, impulsado por los coroneles victoriosos de la guerra con Bolivia de 1932 a 1935, el haber sentado las bases de la dictadura en Paraguay.

En estos tiempos en que vientos antiimperialistas sacuden al continente, y Estados Unidos pasa por una crisis de credibilidad sin precedentes, difícilmente pueda esperarse que un pueblo latinoamericano se encuentre tan desinformado como para ignorar el papel del imperio norteamericano en la gestación y consolidación de las dictaduras latinoamericanas, y atribuir alegremente este fenómeno a un movimiento revolucionario previo a la guerra fría, visceralmente antiimperialista y de marcada tendencia hacia la democracia social como el que encabezara Rafael Franco el 17 de Febrero.

Ácidos detractores –especialmente liberales- acusan de fascista al líder que emergió de aquella revolución, pero olvidan que fueron los mismos que acusaron al héroe del Chaco de comunista y aplicaron sus leyes represivas para enviarlo al exilio, medida que soliviantó los ánimos en la milicia y acabó precipitando el golpe militar el 17 de febrero de 1936 contra un presidente que tramaba hacerse reelegir en forma inconstitucional.
El movimiento revolucionario de febrero de 1936 en realidad se constituyó en un esfuerzo de levantar un puente entre el siglo XX y el Paraguay devastado por la barbarie genocida del colonialismo liberal pro-británico, que impulsó a la Argentina, Brasil y Uruguay a emprender una guerra de exterminio contra el Paraguay. Muy diferente sería el signo de los acontecimientos que pocos años después sobrevendrían.

Un protagonista de primera línea en los sucesos de Febrero de 1940, mes inaugural de la trilogía de dictadores anticomunistas paraguayos "Estigarribia-Morínigo- Stroessner", reconoció a Seiferheld que todo empezó con un exhorto del imperio norteamericano que unos cipayos sin mayor discernimiento se apresuraron a atender, por encima de todo sentido común. Muerto el dictador el 7 de Setiembre en un accidente aéreo, en historia muchas veces repetida, el sucesor determinó que convocar a elecciones en dos meses como decía la constitución no significaba que debían llevarse a cabo de inmediato. La convocatoria se hizo, pero para el año 1943.

El resto de la historia es conocida. La doctrina de Seguridad Hemisférica, fue reemplazada por la de "Seguridad Nacional", cobrando impulso definitivo la militarización del poder político. La dictadura y la cultura autoritaria tuvieron a partir de entonces interminables décadas para echar raíces en Paraguay.
Ese fue el más importante legado del Partido Liberal paraguayo, que hoy postula a la presidencia de la república al obispo Fernando Lugo.
Las lecciones de la historia del Paraguay, pues, preguntan; ¿Paraguay en la hora de los cambios? ¿Tiempo de alternancia? ¿O simplemente un regreso al pasado vestido de sotana?

Luis Agüero Wagner

miércoles, 12 de marzo de 2008

LA PATRIA PERIODISTICA Y EL CONTINUISMO EN PARAGUAY

LA PATRIA PERIODÍSTICA Y EL CONTINUISMO EN PARAGUAY


En el segundo tomo de su libro "Los dueños de Argentina", el periodista Luis Majul denunció el acuerdo extra-publicitario entre Daniel Hadad (uno de los favorecidos de Alfredo Yabrán) y la empresa Benito Roggio, por el que el primero recibía 3.000 dólares mensuales sin la contrapartida de publicidad. El caso de Hadad, quien tiene en su haber frases tan coquetas como "para una empresa informativa, ganar dinero es un deber ético", hizo afirmar en su momento a algunos que Argentina encabeza la lista de países con menor objetividad entre sus medios masivos.
Yo me preguntaría en qué categoría se encuentra Paraguay, donde abundan acuerdos aun más deshonrosos y por cifras que superan los tres mil dólares en varios dígitos. No impide esta realidad palpable que algunos propietarios de medios pretendan autocalificarse enérgicamente como portavoces de la libertad de expresión y de los intereses generales de la sociedad paraguaya, siendo apenas obsecuentes servidores de los intereses dominantes en la corrompida actividad empresarial del país.
Sabemos que a pesar de tanta jactancia estúpida, es bien conocida la dependencia informativa que padecen estos medios del suministro institucional de datos avalados por agentes de poder, muchas veces de gobiernos extranjeros, lo cual les resulta conveniente porque les permite ahorrar los costos de una auténtica investigación periodística, que puede producir una incómoda información poco clara que además podría despertar protestas, reclamaciones o retiros de auspicio.
El resultado es que todo lo que el pueblo recibe de estos medios así limitados, que muchas veces para colmo albergan periodistas que reciben salarios de gobiernos o medios extranjeros, son subproductos de campañas de propaganda y descrédito iniciadas por un gobierno o empresa de comunicación hacia otro gobierno u otro medio, por lo general con fines políticos que no siempre respetan los auténticos valores democráticos.
Esta realidad es coherente con medios de difusión que en su mayoría se montaron o fueron traspasados por capitales manchados con sangre, que solo se dedican a defender indignantes privilegios, y que se cuentan entre los principales responsables del rumbo errático y lunático de la transición paraguaya.
Vale la pena una breve cartografía para extraviados sobre las raíces del poder mediático en Paraguay.
Cuando a mediados de los años 60 el importador sirio-libanés de cigarrillos, telas y bebidas Elías A. Saba, el número 2 del régimen militar -insistentemente vinculado al narcotráfico, de acuerdo a prestigiosas fuentes norteamericanas-, Andrés Rodríguez, y el empresario del entorno estronista Aldo Zuccolillo aunaron esfuerzos para el alumbramiento de "ABC Color", las facilidades para importar rotativas offset sin pagar impuestos y otros privilegios, así como el interés de recuperar el negocio de combustibles perdido con la entrada en operaciones de la refinería de Villa Elisa, pesaron obviamente mucho más que el afán de promover la ética periodística y la veracidad de la información.
Pasaron varias décadas para que este diario con delirios de poder paralelo dejara de manifestar su obsecuencia a Stroessner , y agradecer su "grata presencia" en los brindis por su aniversario, además de derrochar elogios para Pinochet, Videla y otros dictadores, y empezara a descubrir las "atrocidades de la dictadura". Y esto último solo porque para entonces su propietario ya se había embarcado en construir su propia plataforma política (el plan "Zeta") para llegar a la presidencia de Paraguay.
La combativa militante comunista Idalina Gaona ("camarada Alicia", según los Archivos del Terror) me confió en una oportunidad que estando detenida por la policía de la dictadura, solía alternar las sesiones en que recibía torturas con los encendidos discursos anticomunistas que los hermanos Levi Ruffinelli iban a pronunciar con frecuencia, por falta de otro auditorio, ante los presos políticos, a quienes buscaban lavar el cerebro en beneficio de la civilización occidental y cristiana. Fernando Levi Ruffinelli, que era incapaz de reunir el suficiente número de seguidores para conformar su directorio, había sido la "brillante elección" de Zuccolillo como vocero de su "Plan Z". Detalle que por sí solo explica el fracaso del proyecto.
A pesar de estos antecedentes, Zucolillo no deja de acusar a la candidata Blanca Ovelar de encarnar el “continuismo” en la actual campaña electoral de Paraguay, a pesar de haber tenido ella sus orígenes en una familia simpatizante del socialismo que era perseguida por Stroessner mientras el propietario de ABC color hacía negocios con Stroessner y dedicaba loas en sus editoriales a Pinochet y Videla. El compañero de fórmula de Blanca, Carlos María Santacruz, pertenecía al Movimiento Popular Colorado, un grupo disidente que fue perseguido con saña por la dictadura en tanto el compañero de fórmula del obispo Fernando Lugo, el candidato a vicepresidente Federico Franco, gozaba de las mieles del colaboracionismo en el parlamento títere que legitimaba a Stroessner con una falsa oposición rentada. Sin embargo, la prensa que dirige Zucolillo se empeña en mostrar al beneficiario de la dictadura como la alternativa de cambio, a través de sus escribientes a sueldo.
Para hacerse una idea de hasta qué punto el periodista ha sido siempre considerado apenas una mercancía en Paraguay , valga recordar que cuando estuvo en la calle el diario Noticias (una especie de joint Venture informal entre Stroessner y Nicolás Bo Parodi, al igual que canal 13) ya contaba entre sus redactores a varios ex-periodistas de ABC color, a pocos meses que éste último hubiera cerrado en marzo de 1984, como corolario de una rencilla de su propietario con su protector el dictador Stroessner.. Para colmo, el mismo jefe de redacción de ABC (Luis Alberto Mauro), dando un ejemplo de dignidad y lealtad a su jefe, se pasó con las mismas funciones a Noticias.
La historia de otro medio al que últimamente se presenta como símbolo de la refulgente libertad y esplendorosa democracia que supuestamente vive el Paraguay, el Canal 9 TV (SNT), no se aleja mucho de la regla general en lo que historial respecta dentro de la patria periodística, por lo que podríamos afirmar que se ha apartado bastante de los ideales de glorificar a la dictadura que le alentaban cuando transmitía desde el viejo edificio público del Instituto de Previsión Social, en Constitución casi Pettirossi, que había sido cedido gentilmente por Emilio Cubas a un pariente de doña Eligia Mora de Stroessner (es decir, un pariente del dictador de Paraguay). Para estar a tono con Ñanduti y Última Hora, montados con dinero público distraído por el coronel Pablo Rojas de la Intendencia Militar, el Canal 9 se equipó con fondos del Ministerio de Hacienda que Stroessner autorizó utilizar al efecto a su ministro César Barrientos.
En tradición que aún hoy mantiene nuestra pundonorosa patria periodística, a la que le llueve generoso el dinero de Itaipú y otros entes del estado a los que paradójicamente atacan con fiereza, lo público y privado estuvieron confundidos desde un principio en este canal de noticieros tan puntillosamente selectivos en cobertura. El Canal 9 contó, está demás decirlo, con irrestricto respaldo oficial y dinero del pueblo a manos llenas, como todo medio de comunicación que prospera en el Paraguay hasta el día de hoy.
Las ganancias -tradición también rígidamente respetada-, al contrario de las inversiones, que son siempre públicas, acaban invariablemente siendo privadas.
Así fue que luego de ser derrocado Stroessner por un golpe militar el 3 de febrero de 1989, este medio televisivo, cuyo montaje lo pagó el pueblo con sangre, sudor y lágrimas, acabó "privatizado" por la familia del nuevo hombre fuerte, que lo asimiló sin mayor trámite a su patrimonio. No implica todo esto que floten bajos los humos de los operarios del canal en cuestión, ídolos del "periodismo serio" al servicio hoy de capitales extranjeros, desembarcado por estas playas solo para torturarnos con grotescos culebrones.
Algunos de estos padres de la patria periodística son los mismos que se beneficiaron con tierras destinadas a la reforma agraria, en pago por sus buenos oficios de animadores de la "fecha feliz" de la Segunda Reconstrucción (como se conocía a la fecha de cumpleaños del dictador). De la agricultura de subsistencia pasaron pronto y sin escala al ramo de la comunicación, cuando el coronel Pablo Rojas recibió la orden del general Stroessner de utilizar fondos públicos para inaugurar radios y diarios al servicio de la propaganda del régimen. Es decir, estamos hablando de gente con vasta experiencia en vivir del erario público paraguayo.
En un gesto desvergonzado de ingratitud e incoherencia, estos ahijados de la dictadura se abocaron a combatirla en su fase Terminal pero no por principios ni convicciones, obviamente, sino estimulados por mejores ofertas que habían recibido de agencias norteamericanas.
El caso de estos periodistas, vendidos al Diablo por un precio que daría vergüenza a Fausto, recuerda aquella advertencia del informante "Garganta Profunda" a los periodistas de "The Washington Post" que destaparon el escándalo Watergate, en 1972: "Síganle la pista al dinero" (Follow the money)..
Nadie espere tampoco un aporte real a la sociedad o a la cultura paraguaya, algún compromiso con el patriotismo, de ninguno de los programas tan alegremente tendenciosos que pagan los empresarios de la patria periodística en Paraguay. El verdadero leitmotiv es enfatizar los aspectos que le interesan al dueño del medio y declarar inexistentes para el comunicador y para el comunicado vastas áreas de la acuciante realidad, una forma más aceptable y civilizada de la censura que imponía por la fuerza bruta la dictadura.
Todos estos desfasados exponentes de un país que quisiéramos olvidar, apenas han logrado graduarse de farsantes al presentarse como "luchadores contra la dictadura" y prohombres de la democracia. Un pedestal al que jamás podrían haberse elevado a juzgar por la conducta y afán de lucro antisocial, así como la carencia de ética, de la que han hecho gala en todos estos años contribuyendo al fracaso de la democracia.

Luis Aguero Wagner