domingo, 30 de diciembre de 2007

OBISPO DE LOS POBRES, DE LA OLIGARQUÍA Y DE LOS TESTAFERROS DEL IMPERIO

(Luis Agüero Wagner*)

Desde esta aldea a orillas del río Paraguay donde lo único vivo son la fe y los muertos, por transportar una expresión de Asturias, resulta divertido conectarse a internet y leer en la prensa extranjera sobre el escenario político paraguayo.
Se habla de “candidato progresista” refiriéndose a un obispo católico que representa a una agrupación liberal a la usanza francesa del vocablo, conservador de derechas al punto que una de sus más recordadas hazañas de gobierno es haber repelido una manifestación con fuego de metralla en octubre de 1931. Una muestra de brutalidad “progresista” sólo comparable con la matanza de Amritsar perpetrada en 1919 por las tropas inglesas de ocupación en la India.
Otros de los logros en el poder de estos “progresistas” lo constituye el haber entregado la zona petrolífera del Chaco a personeros de la Standard Oil Company (la misma que llevó a Paraguay y Bolivia a una guerra entre 1932 y 1935), a cambio del respaldo norteamericano a la dictadura Nazi-fascista que impuso José Félix Estigarribia en 1940. Todos estos nefastos hechos han sido aludidos y glorificados por el “obispo de los pobres” en sus discursos, en los que tampoco ha olvidado manifestar la hostilidad al MERCOSUR que le impone la prensa que lo respalda, instrumentando el tema de las binacionales para generar disturbios en las relaciones con los gobiernos progresistas de la región.
Se habla de Fernando Lugo como un supuesto obispo de los pobres, austero humanista y teólogo de la liberación tercermundista, predestinado a redimir de las bajezas a un pueblo sumido en la miseria, como si no lo viéramos todos los días emprender costosos viajes y presentarse acompañado de los impresentables personeros del eterno partido de la oligarquía liberal, guiado por asesores ahogados en dinero ordeñado por la vía de la corrupción y rodeado de testaferros del embajador norteamericano James Cason. Personalmente, puedo testimoniar que lo conocí en medio de un ambiente muy festivo para un teólogo de la liberación tercermundista, conduciendo una suntuaria Land Cruiser 4x4 de última generación y cercado por adulones y mujerzuelas. Nuestro mesiánico teólogo de la liberación tercermundista, que ha proclamado en Ecuador su filiación adscripta al socialismo del Siglo XXI, en sus últimas alocuciones se ha sacado la careta manifestándose como recalcitrante defensor de la propiedad privada, de la patria sojera, del latifundio y de terratenientes vinculados a narcos.
La prensa ultraderechista, curiosamente, motoriza con entusiasmo estas supuestas candidaturas “izquierdistas“, que en realidad promueven a empleados de la embajada norteamericana, operativos del Plan Umbral, USAID y la National Endowment for Democracy. Una prueba de sus compromisos con el imperio la constituye que la mayoría de ellos, especialmente los de Tekojoja, todavía siguen repitiendo las consignas que una década atrás les dejara el promotor del plan colombia y entonces sub secretario de estado Peter Romero. Recordemos que a intromisiones de este último personaje debe el Paraguay el haber sido gobernado un lustro por un ebrio consuetudinario digitado por una corte politizada y corrupta, impuesto con la ayuda de medios masivos adictos al imperio, que atribuyen a enviados de Washington la facultad de impartir proscripciones en la política paraguaya.
Un negro manto de dudas cubre el accionar de la Justicia Electoral, cuyas decisiones favorecen inexorablemente al oficialismo y a las burocracias partidarias, que se eternizan reproduciéndose endogámicamente y conspiran contra la democracia distribuyéndose el dinero de presupuestos en la forma más desvergonzada imaginable. Las anémicas agrupaciones que intentan dar un marco de alianza al movimiento luguista, acompañando como furgón de cola al Partido Liberal, en realidad son tribus donde la democracia interna lleva mucho tiempo difunta , y coinciden con el partido de gobierno en métodos fraudulentos y autoritarios. Una prueba de ello es que la mayoría candidata a su propio presidente para los misérrimos espacios de poder que se proponen conquistar de la mano del obispo.
La cúpula liberal, que no parece tomar muy en serio el liderazgo improvisado de Lugo, se ha envuelto en una pugna feroz por la vice-presidencia que denota intenciones de desplazar al futuro presidente por medio de acuerdos parlamentarios en los que no es difícil entrever la probable colaboración del gobernante partido colorado, con sus votos en un inminente juicio político. El partido de gobierno, a su vez, no parece muy atemorizado por su contrincante, a juzgar por una sangrienta interna desatada que sólo se produce cuando los bandos están convencidos de disputar el premio mayor, y donde no está ausente el enfrentamiento entre Hugo Chávez y George W. Bush.
A un lado del escenario, como convidado de piedra, observa impotente el espectáculo el obispo de los pobres, de la oligarquía y de los testaferros del imperio.

* Escritor e investigador paraguayo, autor de “Las Banderas de Mitre” y “La increíble historia de Jorge W. Arbusto.

lunes, 24 de diciembre de 2007

LOS ATAQUES DE LA CIA EN PARAGUAY


ATAQUES DE LA CIA EN PARAGUAY
(Luis Agüero Wagner*)

El Washington Post advirtió en su portada el domingo 23 de Diciembre que la reputación de Estados Unidos podría deteriorarse aún más, sufriendo un duro golpe, si como se presume resultan falsas las acusaciones de Miami sobre los vínculos de los gobiernos de Venezuela y Argentina en el caso del maletín de 800.000 dólares, que la prensa adicta al imperio atribuyó a una donación chavista para la campaña de Cristina Kirchner. Curiosamente, este evidente ataque de la inteligencia estadounidense a un gobierno que ha despertado urticaria con su apoyo a Venezuela y el Banco del sur, recibió en Paraguay gran destaque por parte de una prensa que no tiene mucho que objetar en lo que a recibir donaciones foráneas respecta. El hecho amerita algunas puntualizaciones basadas en documentos y datos históricos irrebatibles para su mejor contextualización.
El 13 de marzo de 1989 el ex agente de la CIA y colaborador de John Maisto en la captura y asesinato del Che Guevara en Bolivia, luego empleado de Andrés Rodríguez, el embajador Timothy Towell, escribió una carta donde explicaba el objetivo de la visita del presidente de la NED Carl Gershman al Paraguay. Ese mismo año se derrumbaba el imperio soviético y con él la propaganda con que Stroessner justificaba sus abusos, mientras en Nicaragua se imponía Violeta Chamorro en las elecciones. En los comicios nicaragüenses habían sido decisivos, para lograr la derrota electoral sandinista, los mil millones de dólares invertidos por un organismo creado pocos años atrás como alternativa a la CIA para promover “golpes suaves” con el argumento de la chequera imperialista: La National Endowment for Democracy.
Considerando inminente el fin de Stroessner, el imperio norteamericano se movilizó para impedir que sus adversarios tomen las riendas a su caída, para lo cual se apresuró a ganar para la causa del continuísmo de la dominación imperialista a los disidentes con una muy buena remuneración. Entre estos disidentes a sueldo se contaron dos personajes que controlan en Paraguay un alto porcentaje de lo que se puede decir: Aldo Zucolillo y Humberto Rubín, quienes venían buscando con ansiedad un acercamiento con el imperio, logrando recibir invitaciones del ex director de la CIA y entonces Vice-Presidente George Bush (padre) en noviembre de 1986. Estos fructíferos vínculos se tradujeron en fuertes sumas en dólares que empezaron a fluir hacia Asunción, donde operaba para la CIA desde 1979 el nicaragüense-norteamericano Agustín Torres Lazo, en una oficina de inteligencia que se ocultaba bajo la falsa fachada de “Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre” en la Calle Montevideo nº 822. Torres Lazo, valga la acotación, había sido uno de los leales miembros del círculo íntimo de Somoza García como teniente de la Guardia Nacional, fiscal acusador y partícipe de las torturas de los interrogatorios que siguieron al primer ajusticiamiento, en la noche que el dictador olvidó su chaleco antibalas para asistir a la fiesta en la Casa del Obrero, el 21 de Septiembre de 1956.
Torres Lazo no solo tuvo un papel decisivo en la vinculación de los organismos imperialistas con los disidentes contratados, quienes sólo en el lapso 1987-89 recibieron por esta vía 1.074.587,00 dólares, también jugó un papel fundamental en la penetración de la patronal en el Sindicato de Periodistas del Paraguay. No es nueva, por lo tanto, la obsecuencia en un mundillo en el que basta clausurar supermercados a propietarios de medios para modificar las encuestas, y donde se tiene como cúspide de la carrera periodística convertirse en receptor de dólares de organismos de coacción imperialista.
La eficacia del andamiaje montado por la inteligencia estadounidense en Paraguay se volvió a patentizar en marzo de 1999, cuando toda la intelligentzia y la patria periodística se abocaron a repetir las consignas que les dejara el promotor del Plan Colombia y sub secretario de estado para el Hemisferio Occidental, Peter Romero. No descansaron entonces hasta derrocar por la vía mediática a un gobierno electo para imponer a un ebrio consuetudinario digitado que alcanzó niveles inéditos de corrupción.
Un nuevo ataque de la inteligencia del norte se ha evidenciado en Paraguay con las campañas que buscan instalar ante la opinión pública como referentes de la izquierda, a empleados de la embajada norteamericana en Asunción, tales como los operativos del Plan Umbral, USAID y la National Endowment for Democracy que motorizaron la candidatura del obispo jubilado y falso teólogo de la liberación Fernando Lugo desde ABC color, el PMas, Tekojoja y otros grupos afines a instituciones tan izquierdistas como el Partido Liberal, el Vaticano y la CIA, pretendiendo pasar por “chavistas” de izquierda y llegando a engañar al mismo gobierno bolivariano de Venezuela. Sería sumamente contradictorio que la NED y USAID, que sólo en el 2004 invirtieron 9 millones de dólares para desacreditar y desprestigiar a Hugo Chávez, promuevan en Paraguay a partidarios del socialismo del siglo XXI.
En contrapartida, sí sería coherente que Rocío Casco o Camilo Soares (quienes ya “confesaron” la ingerencia venezolana en la política paraguaya) aparezcan un día en portada de los diarios paraguayos sorprendidos con un maletín similar al de Guido Antonini, como parte de un insistente libreto de Langley que ya fuera montado contra Hillary Clinton y repetido contra Cristina Kirchner, para luego tomarse unas merecidas vacaciones en Miami.

* Escritor e investigador paraguayo, autor de “Las Banderas de Mitre” y “La increíble historia de Jorge W. Arbusto.

sábado, 22 de diciembre de 2007

DOBLES AGENTES, BASURA Y MALETINES EN PARAGUAY


DOBLES AGENTES, BASURA Y MALETINES EN PARAGUAY
(Luis Agüero Wagner* )

Como era de esperarse, toda la prensa local adicta al imperio sigue haciéndose eco de los trascendidos sobre “el maletín para Cristina” gestados en tribunales de Miami, los mismos que enviaron a su casa sin mayores trámites ni remordimientos a responsables del atentado contra un vuelo de una línea comercial que estalló sobre las islas Barbados en 1976 costando la vida a más de 70 personas, como Luis Posada Carriles.
El principal sospechoso en esta trama digna de un libreto de Quentin Tarantino, sigue mientras tanto plácidamente en la capital de Florida, epicentro de la ultraderecha latinoamericana, protegido por el FBI. Para los extraviados, valga una breve cartografía:
En Miami, Antonini puede disfrutar tan amplias garantías como las que puedan conferir amistades con el traficante de armas Pedro Guerrero y los ejecutivos de la Armor Holding, subsidiaria de Global BAE Systems, una empresa que cuenta entre sus clientes al mismo Pentágono. Tanto que no extrañaría que pronto vuelva al automovilismo, pasión en la que lo acompaña su copiloto Franklin Duran, uno de los tres dueños de Venoco, empresa presidida a su tiempo por Pedro Carmona (presidente de facto de Venezuela por 48 horas en abril de 2002, cuando todo estaba listo para enviar al exilio a Hugo Chávez desde La Orchila, en una avioneta registrada a nombre de un ejecutivo bancario de nacionalidad paraguaya).
Si algo resulta verdaderamente extraño en todo esto es que todavía exista gente, fuera de los dobles agentes que también están de moda en Paraguay, que pueda dar crédito a un gobierno cuyo principal responsable alguna vez declaró solemnemente en un memorable discurso: “Estoy plenamente convencido de que Saddam Hussein desarrolló un programa de armas de destrucción masiva”. Para colmo, desde Estados Unidos se acusa ahora al jefe de la DISIP, general Henry Rangel Silva, una imputación tan válida como la que puedan hacerse entre dos bandos enfrentados en una interna colorada.
Como consta al respetable público, ya habíamos advertido la situación de vulnerabilidad de la DISIP previamente a este nuevo escándalo, cuando sus servicios fueron vulnerados por los transformistas financiados por George W. Bush aglutinados en torno al obispo jubilado Fernando Lugo, quienes se presentaron semanas atrás en Caracas como izquierdistas abrazados con el Partido Liberal, con James Cason y con la Iglesia Católica.
Estamos hablando, por supuesto, de Camilo Soares y Rocío Casco, receptores de los dólares de George W. Bush distribuídos por la IAF y el Plan Umbral, cabezas visibles del iceberg que ya hemos reconocido como el “Operativo Basura” de Langley en Paraguay, destinado a sembrar confusión y promover como referentes de la izquierda a empleados de la embajada norteamericana de Asunción.
Del mismo modo que Guido Antonini colaboró con la inteligencia estadounidense en la maniobra destinada a contaminar las relaciones argentino-venezolanas, los guevaristas financiados por la CIA de nuestro PMas han prestado su boca a los voceros locales del imperio, “confesando” entre otras cosas la ingerencia de Hugo Chávez en la política paraguaya, para beneplácito de la prensa maccartista. Se sabe que ésta presenta como voz autorizada de la izquierda paraguaya al PMas, a pesar de constituir un grupo repudiado por el mismo Partido Comunista, el PT y otras agrupaciones de mucho mayor autoridad moral, por su fluido relacionamiento con organismos identificados con políticas de penetración y coacción del imperio.
No es extraño, en ese contexto, que los mismos medios que presentan como altamente confiables a los tribunales de Miami en el caso Antonini sean los que pretendan engañar a la ciudadanía paraguaya presentando a los transformistas financiados por George W. Bush del PMas como los “referentes de la izquierda” aglutinados en torno a un bluff como la candidatura de Fernando Lugo.
Ya no es un secreto para nadie el cariz conservador del proyecto que acompaña nuestra basura “guevarista”, sobre todo luego de las declaraciones de su candidato de garantizar el “respeto irrestricto” a la propiedad privada, lo que en nuestro medio equivale a proteger a la patria sojera, a terratenientes y latifundistas.
La historia cuenta que en 1898 Estados Unidos declaró la guerra a España, acusándola de la destrucción del navío Maine. Con esa excusa, se permitió ocupar Puerto Rico, Filipinas y Cuba, imponiendo en ésta última la Enmienda Platt, por la cual la misma constitución cubana le autorizaba a intervenir en la isla. Casi ocho décadas más tarde, en 1976, una comisión de la Armada Estadounidense concluyó que la explosión del Maine había sido accidental.
Sólo resta esperar que los responsables de esta gran estafa política perpetrada contra el pueblo paraguayo y contra la izquierda latinoamericana no imiten , imperturbables, a sus patrones imperialistas guardando un sepulcral silencio de 78 años para darnos sus explicaciones. Hasta entonces, seguirá sobre ellos como una espada de Damocles el adagio de que quien calla otorga.

* Escritor e investigador paraguayo, autor de “Las Banderas de Mitre” y “La increíble historia de Jorge W. Arbusto.

martes, 18 de diciembre de 2007

LOS MALETINES Y LA BASURA DE GEORGE W. BUSH EN PARAGUAY

LOS MALETINES Y LA BASURA DE GEORGE W. BUSH EN PARAGUAY. ( Luis Agüero Wagner*)

Una verdadera conmoción mediática se suscitó en la región a raíz del caso judicial del maletín chavista al que un fiscal adjunto del distrito de Miami, Tom Mulvihill, caratuló sin rodeos “la campaña presidencial de Cristina Kirchner”. Fue inevitable que muchos vieran el burdo caso como un elemento de presión contra la nueva presidenta argentina por parte de la oposición interna y externa a ésta, precisamente por parte de un gobierno hoy enfrentado con sus propios espías como el de George W. Bush, y a pocos días de firmarse el tratado contra la usura internacional que ha dado en llamarse Banco del Sur.

Un caso similar afectó en septiembre a la pre-candidata demócrata Hillary Clinton por el maletín con casi la misma suma (850.000 dólares) donado para su campaña por parte del múltiple estafador Norman Hsu, quedando en evidencia que no sólo hay malestar en la CIA contra W. por las presiones para inventar informes sobre armas de destrucción masiva persas para masacrar Irán, sino que también nuestros hombres en Langley han declarado a la propia imaginación en huelga.
Al margen de esto, cada vez se sabe mejor que la verdadera operación basura es la que han emprendido desde las oficinas de Virginia en busca de incrustar en la política paraguaya a los guevaristas financiados por la CIA que militan en nuestra original izquierda luguista. Curiosamente, en medio de tanta psicosis antichavista los propietarios de medios habituados a llenarse los bolsillos con donaciones de la National Endowment for Democracy y con publicidad pagada por USAID, han obviado los maletines de George W. Bush que han venido ingresando en forma encubierta en Paraguay, yendo a parar a los bolsillos menos pensados. Veamos algunos casos.
Por ejemplo, los 45,226.96 dólares que en nombre del Plan Umbral recibió recientemente la guevarista Casa de la Juventud (ONG que recauda para el PMas) de mano de organismos imperialistas bajo control de George W. Bush, supuestamente para enseñar a estudiantes secundarios algo fundamental: “identificar la corrupción” en Paraguay. Se suma el dinero a los 127.000 con que anteriormente les benefició la IAF. De acuerdo a los datos estadounidenses, con ese dinero en diez meses la clientela guevarista de Camilo Soares y Rocío Casco “capacitó” a 50 docentes, “sensibilizó” a 1000 estudiantes y clink caja (aparece como responsable en los documentos Sunia Valinotti). Un ejemplo más de que en nuestro país no se hacen solicitudes de crédito para las obras, sino que se inventan obras para solicitar el crédito.
Se añaden en el mismo contexto las fuertes sumas que recibe Gestión Local, ONG cuyos responsables son a la vez financistas de Tekojoja, o los 132.700 dólares que en el 2006 recibió la Fundación Arlequín Tetro (refugio de organizadores de manifestaciones contra la actual administración municipal) para objetivos tan relacionados con el arte escénico como “ayudar a adolescentes de centros educativos a identificar, estudiar, discutir y atender las prioridades de la comunidad”.
Debemos agregar los 116.300 dólares de George W. Bush recibidos en el 2006 por el CIDSEP, los 95.000 dólares recibidos por la Fundación paraguaya para la Cooperación y Desarrollo del ex intendente Martín Burt, los 94.000 depositados a nombre de la ADEC, los 27.500 donados a la CPES de Domingo Rivarola, los 164.404 aportados a la CED, o las importantes donaciones que reciben el CIRD de Agustín Carrizosa para “apoyar a las organizaciones de la sociedad civil”, la IDEA de Patricia Abed, o los sensibles ecologistas de Alter Vida como Jorge Lara Castro.
Cualquier opinión o incursión política de estos engendros del imperio, obviamente, es saludada como políticamente correcta desde las cumbres estratosféricas de la Cámara de Anunciantes del Paraguay y Cerneco, cuyos “foros por la libertad de expresión” -como el organizado en noviembre de 2004- fueron siempre solícitamente auspiciados por USAID. Para hacerse una idea de la línea bajada por CERNECO, basta mencionar que su comisión “pro-código de ética” la integraron empleados del ex propagandista de Stroessner y alabardero de Videla, Aldo Zucolillo (Rufo Medina e Ilde Silvero), y el yerno de un general clave del Operativo Cóndor, Carlos Jorge Biederman. No es difícil deducir el origen de la abultada cuenta de los familiares del último de los mencionados en el Wachovia Bank(Securities), del que retiraron la ínfima fracción de 172.000 dólares el 25 de junio de 2005 (cheque nº 1323).
Todo esta basura del imperio en Paraguay, como sabemos, cuenta con gran “prestigio” y respaldo de esta prensa pro-imperialista, cuyos desechos y lacras viene arrastrando la sociedad paraguaya desde que el departamento de estado comisionó al Tte. Coronel Robert K. Thierry para adiestrar a los torturadores de Edgar L. Ynsfrán hacia 1956. Un pequeño error que “enmendaron” hacia 1987 contratando, por intermedio del agente de la CIA Leonard Susman, a comunicadores fuertemente identificados con Stroessner para que “luchen” contra la dictadura que les bancó sus medios de comunicación.

* Escritor e investigador paraguayo, autor de “Fuego y Cenizas de la Memoria” y “La increíble historia de Jorge W. Arbusto”.

sábado, 15 de diciembre de 2007

LA IZQUIERDA CONDOTIERA DE PARAGUAY

LA IZQUIERDA CONDOTIERA. Por Luis Agüero Wagner*

“Todo adulador es un mercenario, y todo hombre de bajo espíritu es adulador” (Aristóteles)

Es célebre el episodio de la guerra del Paraguay contra la Triple Alianza en el que Justo J. Urquiza, a quien muchos consideraban en Paraguay y el interior mediterráneo argentino un aliado natural de Solano López, cedió a la tentación del oro brasileño y vendió sus caballos al ejército del emperador Pedro II, lo que representóe un virtual desarme de sus fuerzas. El gesto de renunciar por dinero a su caballería, base del poder bélico de su ejército integrado por consumados jinetes del gauchaje entrerriano, hizo decir con desdén al historiador brasileño Pandiá Calógeras: “Nao existía en Urquiza o estofo de homen de estado, era apenas um condotiero”. Calógeras comparaba a Urquiza con los famosos jefes de ejércitos mercenarios de la Italia renacentista, cuyo nombre derivaba del vocablo condotta (contrato).
Aunque hoy pretendan pasar por estadistas y pragmáticos, a pesar de haber demostrado una grotesca torpeza y aguda incapacidad política al destruir la concertación opositora, no hay palabra que define mejor a nuestros transformistas financiados por George W. Bush que se hacen pasar por “izquierdistas” aglutinándose en torno al obispo Fernando Lugo, que el vocablo de origen italiano “condottiere”. Al igual que Urquiza, descabalgaron del carro de una eventual victoria al marginar con su actitud hipócrita a quienes con su caudal electoral representaban la alternancia al alcance de las manos.
Mercenarios al fin, hoy poco les importa estar acompañando como furgón de cola al proyecto neoliberal del mismo partido que, en las mismas adyacencias del Palacio de López, se permitiera fusilar indiscriminadamente a un pueblo que hacía reclamos patrióticos el 23 de Octubre de 1931. Tampoco tiene importancia estar recibiendo asistencia del Vaticano, cuya iglesia le abre las puertas de los confesionarios para reuniones en el interior del país, adhiriéndose a un proyecto subsidiado por organismos imperialistas manejados por George W. Bush, o acompañando rastreramente las campañas contra la integración con los gobiernos progresistas de la región que realizan los propietarios de medios subsidiados por la CIA y la NED. Que la inocencia les valga si creen que la tendenciosa prensa pro-imperialista les resolverá sus problemas electoralistas.
Todo esto lo hacen olvidando que el “luguismo” presentó al principio a su candidato como un izquierdista teólogo de la liberación tercermundista, castrista y chavista a ultranza. Eso solamente cuando necesitaban vincularse internacionalmente, y el influjo del impulso progresista en la región facilitaba un inmediato impacto mediático y notoriedad en los foros políticos internacionales. Las dudas empezaron a fluir desde las profundidades cuando Blas Llano y sus mercenarios del Parlamento evidenciaron poca resolución para desalojar a los colorados votando con el oficialismo a la menor oportunidad de repartirse el dinero del TSJE.
Los temores crecieron cuando de pronto el proyecto inicial fue tomado por asalto por adulones del obispo, entre los que se contaban a nicanoristas arrepentidos como Filizzola, conservadores de inclinaciones neoliberales como Carlos Mateo Balmelli, oportunistas sin ideología pero con nefastos antecedentes como Rolón Pose o Nils Candia, izquierdistas arrepentidos al servicio de USAID como los dueños de Tekojojá, guevaristas financiados por la CIA como las cabezas del PMas. Algunos como los integrantes del equipo de Pepito Morínigo, también terminaron subiéndose al último furgón a destiempo luego de acompañar en una interminable seguidilla de bochornos políticos al filizzolismo, que al postre de tanta lealtad incondicional los juzgó prescindibles y los arrojó a la calle de un puntapié.
Cada cual sigue por su lado a su jefe condotiero el cual sin rubor se presenta como “el cambio”, con el dilema del candidato potable que los lleve al rekutú, resuelto por el falso teólogo de la liberación. Como guinda de la torta, nuestros condotieros criollos han sido respaldados la semana pasada por la no menos desprestigiada, incoherente y mercenaria Internacional Socialista.
La maestra de la vida enseña que los condotieros eran verdaderos artistas de la guerra, pero sus intereses no siempre eran los mismos que los del estado a cuyo servicio estaban. Buscaban riquezas, fama y propiedades para ellos mismos, y no los ligaban en realidad lazos patrióticos a la causa por la que luchaban. Eran célebres por su inescrupulosidad; podían cambiar de bando si encontraban un mejor postor antes o incluso durante una batalla, como si ésta se tratase de una sesión parlamentaria local. Conscientes de su poder, en ocasiones eran ellos los que imponían condiciones a sus supuestos mandantes.
Algunos de estos célebres guerreros a sueldo al servicio de las ciudades-estado italianas como Gatamelata llegaron incluso a merecer monumentos ecuestres del mismo Donatello, aunque con ese argumento escultórico no pudieron evitar la ignominia y el desprecio con que los trata hoy el juicio de la posteridad. Todavía quedan por conocerse los argumentos con que los neoliberales y transformistas financiados por George W. Bush aglutinados en torno al proyecto partidista liberal y neoconservador de Fernando Lugo, intentarán obtener clemencia en los tribunales de apelación de la historia. LUIS AGÜERO WAGNER.

* Escritor paraguayo, autor de “Fuego y Cenizas de la Memoria” y “Las Banderas de Mitre”.

jueves, 13 de diciembre de 2007

LA RESPUESTA CANTINFLESCA DE STENTERELLO LACCHI

Contra-réplica a la carta de Marcelo Lacchi al diario Siglo XXI

(Luis Agüero Wagner)

Con una carta digna del comediante mexicano Mario Moreno “Cantinflas”, el asalariado del senador José Nicolás Morínigo, Marcelo Lacchi, pretendió quizás deslumbrar transcribiendo en forma incoherente ideas ajenas cuando lo que en realidad se le solicitan son explicaciones sobre la inconsecuente y sinuosa conducta de sus nuevos auspiciantes del partido Movimiento al Socialismo, en el que recaló con su patrón luego de que el venal senador Carlos Filizzola, al que acompañaron servilmente mientras duró una interminable seguidilla de bochornos políticos, los juzgara prescindibles y los arrojara a la calle de un puntapié.
Antes de quedar con sus equipajes en la vía pública, de donde los rescataron los transformistas financiados por George W. Bush del PMas, el señor Lachi y su jefe fueron obsecuentes servidores de la corrupción oficial del Paraguay, verdad incontratable sobre la cual hay un hipertrofiado y profuso archivo de información periodística en Paraguay.
También existen innumerables publicaciones que hice en medios escritos paraguayos y que jamás Lachi ni sus compañeros de aventura se dignaron contestar, tal vez porque es más fácil hacerlo a través de un medio digital basado a miles de kilómetros donde sabe se le concederá el beneficio de la duda, algo de lo cual no goza donde bien lo conocen.
Transcribo a continuación un fragmento a propósito de lo que nos ocupa de un manifiesto del Partido Comunista Paraguayo, agrupación con mucho mayor autoridad moral que la caterva de oportunistas y usurpadores de íconos ajenos que acaba de contratar al mercenario Lacchi:


PARTIDO COMUNISTA PARAGUAYO-Los gatopardistas del entorno de Lugo

Dentro del grupo que apoya al ex Monseñor Lugo, está el liberal Mateo Balmelli que propugna un supuesto saneamiento de la administración pública proclamando un “justo equilibrio” para apuntalar el proyecto neoconservador, cuyo discurso se agota en críticas al Partido Colorado y el cambio político, a un saneamiento de la administración pública, el achicamiento del Estado, un mayor peso al sector privado y la consabida reivindicación de la economía de mercado; ejes coincidentes con los del llamado “plan umbral”, proyecto presentado con los auspicios de USAID. El “justo equilibrio”por tanto, no hace sino dejar en claro que si acompañara a Lugo en el gobierno, sería el contrapeso conservador a los intentos progresistas del mismo. Lo mismo se diría del otro dirigente liberal, Federico Franco, con una posición también hostil hacia los gobiernos progresistas en A. Latina y sus políticas autonomistas respecto del imperio.

Y en un sesgo más sutil, aparece el P-MAS, partido que se manifiesta partidario del gobierno de Venezuela pero que declara abiertamente a los medios masivos, que existe ingerencia del mismo en Paraguay y a través de la llamada “Casa de la Juventud” trabaja para el “PROGRAMA UMBRAL PARAGUAY”, que propugna una “modernización” del Estado, que no es otra cosa que el intento de afianzar el modelo neoliberal para contrarrestar proyectos alternativos que pudieran prosperar en la región. Proyecto que como se señaló más arriba, está financiado por la USAID y apadrinado por el embajador Cason.

Este es a grandes rasgos el panorama del espectro político partidario que apuntala la política norteamericana y que cualquiera sea el resultado de las elecciones, harán pesar su posición en la compleja correlación de fuerzas que avizora nuestro horizonte político. Este panorama es el que debe ser un punto de cuidadosa atención por parte de los sectores progresistas del país, a fin de afianzar una posición de avanzada en nuestro país que acompañe el proyecto de integración que por primera vez América Latina está intentando para concretar una política autónoma respecto del imperio capitalista norteamericano.

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Secretaría de Relaciones Internacionales
Partido Comunista Paraguayo.
Rtte.: Guillermo Veron De Astrada/
guillermo@cmm.com.py

Para finalizar, aconsejo al lector consultar al respecto de estos temas la publicación del investigador Nemesio Barreto Monzón en el sitio: http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=37362 y contactar con el secretario general del Partido Comunista paraguayo Ananías Maidana ( pcp@pcparaguay.org) para despejar todas las dudas que crean necesarias. Atentamente, LUIS AGÜERO WAGNER

miércoles, 12 de diciembre de 2007

INCOHERENCIAS DE LA INTERNACIONAL SOCIALISTA

Por Luis Agüero Wagner

Por estos días se reúnen importantes referentes de la Internacional Socialista en Asunción para dar su respaldo al candidato del Partido Liberal franqueado por los transformistas financiados por George W. Bush, hecho político que amerita algún comentario sobre el rumbo de este foro político internacional.
En primer término, debe señalarse la incongruencia entre sancionar y dejar fuera de la Internacional a la antichavista Acción Democrática Venezolana (con un solo voto en disidencia, el del PSOE) por su comportamiento antidemocrático, en gesto de solidaridad con Venezuela como sucedió a mediados de este año, y acudir a brindar respaldo a los referentes luguistas que constantemente se pronuncian en la prensa a favor de un proyecto neoliberal y en contra del gobierno de Venezuela, en espacios de radio y prensa escrita subsidiados por la National Endowment for Democracy y la USAID en Paraguay.
Eso aunque gran parte de estos dirigentes, como el caso de Camilo Soares o Rocío Casco del PMas, son grandes beneficiarios de la solidaridad caribeña y al mismo tiempo promotores del plan Umbral del imperio, un signo más de la falta de coordinación entre Hugo Chávez y George W. Bush, que no se han puesto de acuerdo para ahorrar dinero unificando sus donaciones a dicho grupo.
Segundo, debería saber Luis Ayala que la Alianza liderada por el candidato liberal y falso teólogo de la liberación Fernando Lugo, amenazó hace poco con no participar del proceso eleccionario del año que viene si era impugnado su candidato, posición similar a la que adoptó AD y que derivó en su sanción en la Internacional por falta de espíritu democrático. Esa actitud, como sabe Ayala, le valió a la Internacional una carta-protesta de Carlos Andrés Pérez fechada el 29 de Junio de 2007, entre cuyos cuestionamientos estaba una pregunta que me permito transcribir para mejor contextualización de estas líneas:
¿Es que ahora que Chávez pierde credibilidad interna e internacional por su manera totalitaria como conduce al país la IS va a cerrarle no sólo el ámbito de acción internacional a un partido democrático sino que le va a proporcionar aliento a su conducta, sancionando a AD?
A este cuestionamiento yo le agrego: ¿Después de sancionar a AD por su posición de no participar en las legislativas venezolanas del 2005, viene a proporcionar aliento a quienes esgrimieron la misma amenaza al proceso electoral paraguayo?
Otro punto incongruente es el respaldo del socialismo democrático internacional a un proyecto totalitario como el luguista, que ya ha mostrado la hilacha fascista con amenazas a la prensa y minorías partidarias, aunque sin levantar mucha polvareda mediática sobre todo porque su cúpula está integrada por viejos favorecidos de la embajada norteamericana de Asunción. No está demás recordar que las primeras leyes nazi-fascistas que sufrió el Paraguay se debieron a una constitución impuesta por decreto en 1940, que fue importada del norte por el mismo partido que hoy candidata a Fernando Lugo, y del que son furgón de cola los pequeños grupúsculos seudo-izquierdistas que hoy hacen de anfitriones, entre los que se cuentan algunos de los corruptos más bien individualizados de nuestra fauna política.
En su carta de junio Andrés Pérez también expresaba a su amigo Luis Ayala que el tema de Venezuela y su actual gobierno en estos momentos justificaría plenamente que la IS le preste la atención debida y por tanto se adopten las acciones de vigilancia y presencia correspondiente para auspiciar una acción más determinante que le salga al paso al peligroso totalitarismo que se profundiza en el país, con serias repercusiones desestabilizadoras en la región.
Conviene que sepa la opinión pública paraguaya, que por “misteriosas” razones, las autoridades de la Internacional no se dejaron llevar por el lirismo de Carlos Andrés Pérez, y es más, un partido chavista fue admitido en el seno de la organización internacional. Esto por supuesto no llevará a rasgarse las vestiduras a nuestros grandes detractores del socialismo criollo como Alfredo Jaegli, todos ellos gente muy seria y bien dotada de gramática parda.
Finalmente, quisiera expresar que no es digerible el apoyo de la IS a un candidato del único partido liberal y conservador que sobrevive en la región, impuesto además por la prensa pro-imperialista, por más que lo rodeen transformistas presentados como izquierdistas pero favorecidos por la lluvia de dólares imperialistas del consenso de Washington. LUIS AGÜERO WAGNER.

domingo, 9 de diciembre de 2007

HUGO CHÁVEZ Y LOS PROTEGIDOS DE GEORGE W. BUSH

Por Luis Agüero Wagner*

"El campo del intelectual es por definición la conciencia. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante y el que comprendiendo no actúa tendrá un lugar en la antología del llanto pero no en la historia viva de su tierra"(Rodolfo Walsh).

La vulnerabilidad de los servicios de la DISIP (inteligencia de la Venezuela Bolivariana) ha quedado nuevamente en evidencia el viernes 7 de los corrientes a las 02:00 pm, cuando un grupo de privilegiados beneficiarios del Plan Umbral y de los dólares que distribuye el complejo IAF-NED-USAID en nombre del emperador George W. Bush, expusieron en un coqueto hotel de Caracas sus puntos de vista en nombre de la “izquierda” paraguaya.
Se trata –cuando no- de nuestro inefable guevarista financiado por la CIA Camilo Soares, y la gran admiradora de Rosa Luxemburgo al servicio del Plan Umbral del imperio, la concejala Rocío Casco, ambos aliados de Alfredo Jaegli y de pervertidos que utilizan el Senado paraguayo como cibercentro pornográfico, además de niñas bonitas de la prensa subsidiaria de la National Endowment for Democracy.
En el proletario Penthouse Hotel Arauco Suites de Caracas, Camilo Soares, Rocío Casco, Ignacio González y Marcelo Lachi explicaron el viernes a la tarde a la prolífica catedrática marxista chilena Marta Harnecker los secretos de su éxito, es decir, cómo la izquierda paraguaya puede financiarse con dólares de W. Bush, aliarse con el último partido Liberal Conservador que electoralmente queda en pié en América Latina, recibir apoyo de la prensa pro-imperialista y promover a un candidato proveniente de la iglesia liderada por el ex militante de las juventudes hitlerianas Joseph Ratzinger.
(Para los desconfiados que deseen obtener los vínculos de Camilo Soares con la National Endowment for Democracy, basta chequear el World Movement for Democracy - Second Assembly Report: http://www.wmd.org/second_assembly/participants.html, y para confirmar donación de la IAF a la Casa de la Juventud: http://www.iaf.gov/grants/awards_year_text_sp.asp?country_id=24&gr_year=2004.)
También para los incautos no está demás puntualizar que el PMas, a través de su ONG madre la Casa de la Juventud fue la primera organización en recibir financiamiento de la Fundación Interamericana (IAF, bajo control de Bush) y actualmente sigue recibiendo fuertes sumas de USAID para promover el Plan Umbral Paraguay , donde tenemos el gusto de contar como cabeza de la diplomacia imperial al ilustre Mister James Cason.
A este grupo transformista que es bien conocido por estos vínculos, además de por su coqueteo con la prensa ultraderechista, por usurpar íconos de otras agrupaciones y por sus prácticas divisionistas, oportunistas y sectarias, ahora se le ha sumado el director de la revista Novapolis del senador José Nicolás Morínigo, quien abandonó el filizzolismo porque priorizaba el aporte de dinero a la hora de confeccionar sus listas, para ir a arrojarse a los brazos de los guevaristas financiados por George W. Bush.
A nuestra apreciada Marta Harnecker le hubiéramos sugerido ir munida de un detector de mentiras para su entrevista colectiva, y eso sin subestimar la envergadura intelectual de quien elaborara los cuadernos de educación popular que distribuyera entre la clase obrera chilena el gobierno de Salvador Allende.
Una anécdota de la guerra fría recuerda que en una oportunidad el líder soviético Nikita Kruschev propuso en sorna a su contraparte estadounidense unificar presupuestos de la CIA y la KGB para ahorrar dinero, considerando que muchos de los agentes de ambos servicios filtraba información a sus antagonistas, en un tráfico de secretos que en ese tiempo era un floreciente negocio. La humorada de Kruschev hoy podrían recogerla sin inconvenientes la DISIP venezolana y la oficina que hoy ocupa el general Michael Hayden en Langley, Virginia.
En Mayo del año 2004, por la misma época que los guevaristas de la casa de la Juventud recibían su primer aporte de 127.000 dólares de Bush, Martha Hanecker escribía un artículo publicado en Rebelión donde acusaba a la oligarquía venezolana de importar soldados al no poder reclutarlos en Venezuela. Unos días antes habían sido arrestados más de un centenar de integrantes del Bloque Norte de Santander de las Autodefensas Unidas de Colombia, quienes planeaban perpetrar atentados indeterminados contra Chávez bajo el mando de un coronel de la Fuerza Aérea Venezolana. Tambien participaban del complot el cubano miamiense Robert Alonso y un prófugo de la justicia venezolana, Gustavo Quintero Machado.
A las denuncias de Harnecker podemos añadir que de persistir Hugo Chávez en apadrinar a los protegidos de George W. Bush, se habrá evidenciado que no sólo la oligarquía de Caracas importa soldados para su contrarrevolución antichavista, también lo hacen las instituciones abocadas al relacionamiento internacional que financia el gobierno de Hugo Chávez para exportar su revolución bolivariana, al convocar como referentes a nuestros incorruptibles guevaristas del PMAS.


* El autor es escritor e investigador paraguayo, autor de “Las Banderas de Mitre” y “Fuego y Cenizas de la Memoria”

viernes, 7 de diciembre de 2007

EL NIDO DE RATAS CONTRA EL MERCOSUR

por Luis Agüero Wagner*

El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera (Alexander Pope).

El periodista a sueldo del maccartismo, y confeso propagandista de los biocombustibles de George W. Bush, Ricardo Canese, sigue con su consabido empeño de insuflar bríos a las retrógadas campañas de su patrón contra la integración regional, que en su momento fuera un gran negocio editorial y político, sobre todo cuando el imperio norteamericano gozaba de una balcanizada América Latina que le proveía sumisa sus materias primas .
Como simple profano en el tema de la energía eléctrica, quisiera presentarle a nuestro héroe algunos números, fechas y cuestionamientos a los que es tan afecto cuando se trata de intentar socavar la imagen del MERCOSUR ante la opinión pública paraguaya, en beneficio de los intereses imperiales que todos sabemos que defiende.
En primer lugar, ¿Cuántos voltios se necesitan para provocar un cortocircuito que desencadene un incendio en la Ferretería Nueva Americana? Pues a pesar del poco conocimiento en tales asuntos en comparación con Canese, puedo asegurarle que la cifra exacta son 850.000 dólares de deuda tributaria.
El incendio de comercios, según las malas lenguas, era la recurrente vía con que su jefe Aldo Zucolillo evitaba pagar con recursos torcidos un “precio justo” por sus negocios al Estado Paraguayo, como puede verificarse revisando la resolución nº 54 del 6 de marzo de 1972, y las 327 y 328 del 26 de julio de 1991. El acta de la intervención de los inspectores de Hacienda estaba fechada el 1 de julio de 1991, y tres días más tarde la firma del jefe de Canese solicitó el fraccionamiento de su deuda. Desafortunadamente, el Ing. Ricardo Canese no estaba a cargo de asesorar con su sapiencia a los responsables de las instalaciones eléctricas del comercio, y en diciembre de ese mismo año las llamas del averno consumieron a la Ferretería.
Segundo, ¿Cuántos wattios de potencia aplicaba en su descarga la picana eléctrica que utilizaba su compañero de redacción Alcibíades González Delvalle, en tiempos en que trabajaba como policía de Edgar L. Ynsfrán? ¿Retribuye un precio justo a la sociedad paraguaya el lucro antisocial de los puertos privados de PAKSA?
¿Cuántos niños desnudos y hambrientos podrían comer tres veces al día si se formalizaran algunos privilegios como ése? ¿Qué precio se pagaba por aparecer en los álbumes estronistas de Monte Domecq? ¿Qué márca de fósforo usó Nerón para incendiar Roma?
Una pista para resolver estos acuciantes laberintos de nuestro tiempo la sembraron algunas décadas atrás el director griego-turco-norteamericano Elia Kazán, y el periodista Humberto Pérez Cáceres. Kazan, cuyo trabajo como director incluye títulos tan conocidos como Nido de ratas, Al Este del paraíso y Un tranvía llamado deseo realizados durante la década del ‘50 –su mejor momento artístico–, ha sido siempre señalado como un traidor y delator durante la llamada caza de brujas macartista, debido a su colaboración con el Comité de Actividades Anti-americanas uno de los últimos avatares de la perversa Guerra Fría que contaminó la industria cinematográfica norteamericana en aquellos años.: “Los nombres que di (una docena de ex integrantes del Partido Comunista) ya eran conocidos por el Comité” se defendió en una oportunidad Kazán.
Su amigo Arthur Miller dio una versión distinta de ese episodio y Dashiell Hammett, en iguales circunstancias que Kazan, calló y terminó en la cárcel y en la ruina. En su famoso film “Nido de ratas” (cuyo nombre original en inglés era “On the Waterfront”), Kazan glorificaba al delator Terry Malloy, personificado por el legendario actor Marlon Brando. Inspirado en el argumento, Humberto Pérez Cáceres tildó alguna vez al diario de Aldo Zucolillo con el nombre castellano de la película de Kazan, quien en 1999 recibió un discutido Oscar por su trayectoria de manos de la misma comunidad que había sido su víctima.
Desde el conglomerado de agentes encubiertos del imperio e incautos, conocido como Tekojoja, se ha criticado a Oviedo por su actual idilio con sus otrora verdugos del wasmo-argaño-nicanorismo. Es inconsistente la crítica proviniendo de un grupo donde militan ex miembros de la OPM. Especialmente si se considera que en sus tiempos de “revolucionarios” José Luis Simón, María Jesús Caballero, la izquierdista arrepentida Guillermina Kanonikoff, etc, eran presentados como peligrosos terroristas con sus fotos en tapa de ABC como buscados al estilo del Far West, azuzando a los grupos de tareas de Pastor Coronel. Hoy todos vemos el apasionado entusiasmo con que su delator de otrora, Aldo Zucolillo, promueve políticamente a sus perseguidos de antaño desde el mismo diario donde los señalaban como bestias a cazar por sus represores, y las antiguas víctimas retribuyen con su servilismo a las campañas del Citizen Kane autóctono.
Más que convertir un río en energía eléctrica, pienso realmente que Canese y sus jefes lo que necesitarán es convertir el río Paraná en tinta para lograr persuadirnos que una obra que debía atraer hacia estos desolados parajes sólo en principio 4200 millones de dólares, cifra que se multiplicó incontables veces con el transcurso de los años, y que permitió a Paraguay ostentar por casi una década el índice de crecimiento más alto de América Latina derivó en una gran tragedia para nuestro pueblo.
Tal vez gran parte de ese dinero haya pasado a bolsillos que no correspondían, y hoy el clima sea más propicio para su prédica, pero si algo no se puede cambiar es el pasado, por más empeño que pongan Canese y otros historiosos historiadores de nuestro medio.
En conclusión, aunque muchos enigmas quedarán para la discusión de los arqueólogos, que siglos adelante analizarán con inexorable asombro las ruinas de nuestra actual era tendotárquica, existen otros acertijos que fácilmente pueden develarse en el presente, como la pregunta: ¿Quién se beneficia con las falacias luguistas de Canese?


*escritor paraguayo/ ataquedigital@aventura.com.py

miércoles, 5 de diciembre de 2007

LAS FALACIAS DE RICARDO CANESE (II)

¿A QUIÉN BENEFICIAN LAS FALACIAS LUGUISTAS DE CANESE? (II)



(Luis Agüero Wagner*)



Colgado del candidato presentado con el insostenible argumento ficticio del izquierdista teólogo de la liberación tercermundista aliado con Alfredo Jaegli, el desfasado periodista a sueldo del maccartismo y fanático panegirista de los biocombustibles de George W. Bush, Ricardo Canese, ha retomado su “meritoria” campaña de tres décadas atrás ( la que busca convencernos de que la gran desgracia nacional del Paraguay es la represa hidroeléctrica de Itaipú) para publicitar su candidatura al parlamento, y desde el mismo diario donde sus compañeros de movimiento en su momento fueron señalados como peligrosos terroristas en tapa.

¿Quién puede creer a alguien que se presenta como izquierdista y teólogo de la liberación para ganar en notoriedad y prensa pero tiene a sus espaldas como financistas y propagandistas a propietarios de medios con las manos manchadas de sangre y agentes encubiertos del imperio?

Considero desde el vamos un engaño pretender que el Paraguay tiene como única alternativa vender al Brasil energía que también puede optar utilizar, pero que su impuesto marasmo y falta de industrialización no le permiten. Más que convertir un río en energía eléctrica, pienso realmente que Canese y sus jefes lo que necesitarán es convertir el río Paraná en tinta para lograr persuadirnos que una obra que debía atraer hacia estos desolados parajes sólo en principio 4200 millones de dólares, cifra que se multiplicó incontables veces con el transcurso de los años, y que permitió a Paraguay ostentar por casi una década el índice de crecimiento más alto de América Latina derivó en una gran tragedia para nuestro pueblo.

Sus esotéricas falacias se desmienten en base a la experiencia personal de sus mismos compañeros de movimiento, cuyo intento de convencer al proletariado –en aquel tiempo- de que debían luchar por conciencia de clase contra el capital cayó en saco roto y terminó en el más absoluto descalabro, sobre todo porque intentaban convencer a mayorías que nunca había visto un billete en su vida y en ese momento podían construirse su casa propia e incluso comprarse un automóvil, lo cual consideraban más inteligente que acompañar la “lucha” de quienes buscaban catequizarlos con argumentos como los que hoy desentierra Canese. Tal vez gran parte de ese dinero haya pasado a bolsillos que no correspondían, y hoy el clima sea más propicio para su prédica, pero si algo no se puede cambiar es el pasado, por más empeño que pongan Canese y otros historiosos historiadores de nuestro medio.

Para finalizar, le sugeriría a Canese como temas “El petróleo como causa de la pobreza de Rockefeller”, o “las minas de oro y diamantes como tragedia del pueblo sudafricano”, considerando que ya es hora de que se consagre como escritor de literatura de ficción, al cabo de tres décadas de obstinado empeño por cultivar el género.



*Escritor dedicado a la historia, autor de “Fuego y Cenizas de la Memoria” y “Las Banderas de Mitre”.

sábado, 1 de diciembre de 2007

¿A QUIEN BENEFICIAN LAS FALACIAS LUGUISTAS DE CANESE?

¿A QUIÉN BENEFICIAN LAS FALACIAS LUGUISTAS DE CANESE?(Luis Agüero Wagner*)

El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera (Alexander Pope).

El periodista a sueldo del maccartismo, meritorio aspirante a zoquetero que nunca estrenó su título de ingeniero construyendo por lo menos una letrina, y confeso propagandista de los biocombustibles de George W. Bush, Ricardo Canese, sigue con su consabido empeño de insuflar bríos a las retrógadas campañas de su patrón contra la integración regional, que en su momento fuera un gran negocio editorial y político.
Como simple profano en el tema de la energía eléctrica, quisiera presentarle a nuestro héroe algunos números, fechas y cuestionamientos a los que es tan afecto cuando se trata de intentar socavar la imagen del MERCOSUR ante la opinión pública paraguaya, en beneficio de los intereses imperiales que todos sabemos que defiende.
En primer lugar, ¿Cuántos voltios se necesitan para provocar un cortocircuito que desencadene un incendio en la Ferretería Nueva Americana? Pues a pesar del poco conocimiento en tales asuntos en comparación con Canese, puedo asegurarle que la cifra exacta son 850.000 dólares de deuda tributaria.
El incendio de comercios, según las malas lenguas, era la recurrente vía con que su jefe Aldo Zucolillo evitaba pagar con recursos torcidos un “precio justo” por sus negocios al Estado Paraguayo, como puede verificarse revisando la resolución nº 54 del 6 de marzo de 1972, y las 327 y 328 del 26 de julio de 1991. El acta de la intervención de los inspectores de Hacienda estaba fechada el 1 de julio de 1991, y tres días más tarde la firma del jefe de Canese solicitó el fraccionamiento de su deuda. Desafortunadamente, el Ing. Ricardo Canese no estaba a cargo de asesorar con su sapiencia a los responsables de las instalaciones eléctricas del comercio, y en diciembre de ese mismo año las llamas del averno consumieron a la Ferretería.
Segundo, ¿Cuántos wattios de potencia aplicaba en su descarga la picana eléctrica que utilizaba su compañero de redacción Alcibíades González Delvalle, en tiempos en que trabajaba como policía de Edgar L. Ynsfrán? ¿Retribuye un precio justo a la sociedad paraguaya el lucro antisocial de los puertos privados de PAKSA?
¿Cuántos niños desnudos y hambrientos podrían comer tres veces al día si se formalizaran algunos privilegios como ése? ¿Qué precio se pagaba por aparecer en los álbumes estronistas de Monte Domecq? ¿Qué marca de fósforo usó Nerón para incendiar Roma?
Una pista para resolver estos acuciantes laberintos de nuestro tiempo la sembraron algunas décadas atrás el director griego-turco-norteamericano Elia Kazán, y el periodista Humberto Pérez Cáceres. Kazan, cuyo trabajo como director incluye títulos tan conocidos como Nido de ratas, Al Este del paraíso y Un tranvía llamado deseo realizados durante la década del ‘50 –su mejor momento artístico–, ha sido siempre señalado como un traidor y delator durante la llamada caza de brujas macartista, debido a su colaboración con el Comité de Actividades Anti-americanas uno de los últimos avatares de la perversa Guerra Fría que contaminó la industria cinematográfica norteamericana en aquellos años.: “Los nombres que di (una docena de ex integrantes del Partido Comunista) ya eran conocidos por el Comité” se defendió en una oportunidad Kazán.
Su amigo Arthur Miller dio una versión distinta de ese episodio y Dashiell Hammett, en iguales circunstancias que Kazan, calló y terminó en la cárcel y en la ruina. En su famoso film “Nido de ratas” (cuyo nombre original en inglés era “On the Waterfront”), Kazan glorificaba al delator Terry Malloy, personificado por el legendario actor Marlon Brando. Inspirado en el argumento, Humberto Pérez Cáceres tildó alguna vez al diario de Aldo Zucolillo con el nombre castellano de la película de Kazan, quien en 1999 recibió un discutido Oscar por su trayectoria de manos de la misma comunidad que había sido su víctima.
Desde el conglomerado de agentes encubiertos del imperio e incautos, conocido como Tekojoja, se ha criticado a Oviedo por su actual idilio con sus otrora verdugos del wasmo-argaño-nicanorismo. Es inconsistente la crítica proviniendo de un grupo donde militan ex miembros de la OPM. Especialmente si se considera que en sus tiempos de “revolucionarios” José Luis Simón, María Jesús Caballero, la izquierdista arrepentida Guillermina Kanonikoff, etc, eran presentados como peligrosos terroristas con sus fotos en tapa de ABC (como buscados al estilo del Far West), azuzando a los grupos de tareas de Pastor Coronel. Hoy todos vemos el apasionado entusiasmo con que su delator de otrora, Aldo Zucolillo, promueve políticamente a sus perseguidos de antaño desde el mismo diario donde los señalaban como bestias a cazar por sus represores, y las antiguas víctimas retribuyen con su servilismo a las campañas del Citizen Kane criollo.
En conclusión, aunque muchos enigmas quedarán para la discusión de los arqueólogos, que siglos adelante analizarán con inexorable asombro las ruinas de nuestra actual era tendotárquica, existen otros acertijos que fácilmente pueden develarse en el presente, como la pregunta: ¿Quién se beneficia con las falacias luguistas de Canese?



*escritor paraguayo/ ataquedigital@aventura.com.py